MADRID 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
Sin joyas y con un look totalmente casual y sencillo, como ella misma, la hija de la Duquesa de Alba reconoce que nunca le ha interesado la pomposidad de la alta sociedad y de los títulos nobiliarios.
La Duquesa de Montoro dice que lleva el título porque a su madre, Doña Cayetana, le hace ilusión, pero que nunca lo usa. Cuenta que desde niña se ha criado con gente normal, y ha elegido a sus amigos porque le han demostrado que lo son, no por su clase.
La joven aristócrata trabaja para la Fundación Pequeño Deseo, en donde se ayuda a niños hospitalizados. Afirma que no se da por vencida y alardea de su franqueza: "Yo no me como las cosas, digo lo que pienso. Creo que es lo más sano", y continúa, "me gusta arriesgar en la vida. Si no arriesgas no consigues nada".
A Eugenia Martínez de Irujo no le gusta la ostentación ni los vestidos demasiados sofisticados, según cuenta a 'Vanity Fair', y admira a las personas que "se hacen a sí mismas, que empiezan de la nada y acaban triunfando". Ella ha trazado su camino y se considera que es "bastante avanzada". Además asegura que no le asustan los cambios e incluso los agradece.
La hija pequeña de la Duquesa de Alba es además una madre entregada. Su hija Cayetana, fruto de su matrimonio con el torero Francisco Rivera, tiene ya 12 años y se ha dio a estudiar a Londres. Eugenia reconoce que ha sido duro pero que la niña "necesita aprender a valerse por sí misma, a tomar sus decisiones".
No cabe duda de que se merece el título de 'aristócrata rebelde', quizá también heredado de su propia madre, que ha hecho siempre lo que ha querido y se ha guiado por sus deseos. Si algo tiene claro la Duquesa de Montoro es lo que quiere.