MADRID, 30 May. (CHANCE) -
El 30 de mayo de 2013 la vida de los Biondo se paró. El cuerpo sin vida de su hijo Mario era encontrado en su apartamento del centro de Madrid donde compartía su vida con la famosa Raquel Sánchez Silva. Desde que recibieron esa fatídica noticia, la familia de Mario Biondo ha luchado por sacar hacia delante lo que consideran su verdad.
Y es que en un primer momento la policía española concluyó que la muerte del marido de Raquel Sánchez Silva había sido un suicidio. Tanto la familia como la viuda del cámara italiano enterraron su cuerpo en su Sicilia natal. Unas imágenes donde el dolor y la desesperación fueron las auténticas protagonistas. En estas fotografías pudimos ver una conexión muy especial entre la presentadora española y su familia política, una relación que no tardó en romperse.
Meses después de dar el último adiós a Mario, la familia del italiano comenzó a pugnar porque se reabriera el caso. Para ellos, Mario no se había quitado la vida sino que alguien había sido el que había terminado con su existencia.
LOS BIONDO SE ENFRENTARON JUDICIALMENTE A RAQUEL SÁNCHEZ SILVA
Santina y Pippo Biondo, padres de Mario, contrataron peritos judiciales independientes para que estudiasen las pruebas del caso e intentar así abrir de nuevo la investigación en nuestro país. A sus participaciones en programas de la televisión italiana, se suman las entrevistas que han concedido en nuestro país afirmando que su hijo fue asesino porque "Mario descubrió algo la noche de su muerte".
Unos años de lucha judicial y personal que les llevó a enfrentarse en los tribunales a Raquel Sánchez Silva. La presentadora decidió denunciar a la familia del que fuera su marido por los calificativos que le dedicaban en redes sociales. Fue en enero de 2016 cuando el Juzgado de Instrucción número 16 de Madrid falló a favor de Raquel y condenó a los Biondo a pagar 3.000 euros en concepto de daños morales. Y es que la familia de Mario no encajó bien que la conductora de Maestros de la costura rehiciera su vida con Matías Dumont, padre de sus mellizos, siete meses después de despedir a su marido. Ahora, la batalla de los Biondo continúa cinco años después de ese imborrable 30 de mayo.