MADRID, 24 Dic. (CHANCE) -
Inka Martí afronta estas Navidades con ilusión, pero también con la logística habitual de cualquier familia que debe repartirse entre varias casas en fechas señaladas. La mujer de Jacobo Siruela llega al Palacio de Líria y explica que no sabe aún si Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan se sentarán en su mesa de Nochebuena, ya que, aunque en principio "creo que quería venir", es posible que tengan que hacer lo mismo que ellos y dividirse entre ambas familias.

Justifica su ausencia en la boda de la pareja aclarando que no hubo ningún conflicto, simplemente "no pudimos, porque teníamos mucho lío", restando importancia a cualquier tipo de especulación. Al hablar de Fernando, transmite tranquilidad y optimismo: asegura que está "muy bien", que "está estupendo, está genial" y deja claro que se encuentra recuperado tras su enfermedad.
Tampoco sabe si Tana Rivera estará en la cena, ya que "no he hablado con Eugenia", pero da por hecho que también tendrá que repartirse, "como todas las familias", normalizando así que cada uno pase parte de las fiestas con diferentes ramas. Destaca, además, lo feliz que está Jacobo de poder vivir estas fechas rodeado de los suyos: cuenta que estarán también sus hijos y los nietos y que estas reuniones se convierten en "un momento bueno para encontrarnos todos", poniendo el acento en el valor de la familia por encima de las ausencias puntuales.