LOS ANGELES, 22 Feb. (EUROPA PRESS)
Ha vuelto al trabajo tras dos años de parón y ha conseguido entrar por la puerta grande. Saboreando el éxito de su papel en Wonderworld, esta bella británica proveniente de familia de actores concilia su vida familiar junto a su marido y su hija con su gran pasión. Kate ha vuelto orgullosa de poder encarnar a una "tía dura" en la saga que ha vuelto a poner de moda a los ancestrales chupasangre.
No hay una razón concreta por la cual Kate Beckinsale decidiese dejar la interpretación durante dos largos años. "No es algo que buscara. No pensé: 'Ahora me voy a tomar un par de años sabáticos', sino que fue una combinación de situaciones. En realidad lo que más influyó es que mi hija -de repente- llegó a una edad en la que ya no podía llevármela a los rodajes", cuenta.
Pero poco a poco ha podido aunar su vida personal y la profesional ahora ha decidido retomar su carrera, contando para ello con todo el apoyo de su marido y su pequeña asegurando que "si no hubiera sido así no me habría sentido cómoda".
Su hija ha crecido y Kate asegura que el carácter de Lily hace mucho más fácil todo. "Ahora tiene 13 años, es muy sociable y muy segura de sí misma, y creo que hasta le divertía ser la nueva en los colegios. De lo contrario, nunca lo hubiera hecho. Ahora tiene un montón de amigos por todo el mundo y sigue en contacto con ellos, lo cual es genial.
Hija de padres actores, Kate asegura que se siente muy identificada con la gente que vive por y para el espectáculo, un mundo lleno de luces y de sombras. "Crecí entre actores, mis padres eran actores, mi padrastro era director... Nunca he tenido una vida normal y soy consciente de que no llego a entender bien lo estresante que puede ser el mundo del cine; especialmente en lo que a las relaciones se refiere", asegura. Pero no puede evitar defender su entorno apuntando que "me gusta esta gente y por eso me siento a gusto con ellos".