MADRID, 1 Ene. (CHANCE) -
El diseñador Alejandro de Miguel ha sido el encargado de crear los vestidos que han lucido Mariló Leal y Lucía Escribano durante las Campanadas de Castilla-La Mancha Media, celebradas este año desde Huélamo, un pequeño enclave de la Serranía de Cuenca cargado de historia, simbolismo y autenticidad.
En una noche que se ha convertido en una auténtica pasarela televisiva, ambas presentadoras se han colado entre las mejor vestidas, demostrando que la alta costura también reclama su protagonismo en las Campanadas autonómicas. Dos diseños exclusivos, confeccionados íntegramente a medida, dialogaban entre sí a través de una inspiración poética: el Sol y la Luna. Mariló Leal encarna la fuerza, la energía y el brillo del Sol, mientras que Lucía Escribano representa la serenidad, el misterio y la elegancia de la Luna, creando un contraste armónico y lleno de magia en una noche ya icónica.

Cada uno de los vestidos ha requerido más de 150 horas de trabajo artesanal, en un proceso minucioso en el que el equipo de costureras del atelier de Alejandro de Miguel se ha volcado para dar vida a piezas verdaderamente únicas. Tejidos especiales con delicadas incrustaciones, bordados y aplicaciones han sido tratados con máximo cuidado, exigiendo precisión, paciencia y un saber hacer propio de la alta costura, para que las presentadoras pudieran lucir radiantes, elegantes y casi etéreas frente a millones de espectadores.

Con estas nuevas creaciones, Alejandro de Miguel reafirma su posición como el diseñador que más Campanadas ha vestido en las televisiones españolas, firmando estilismos que ya forman parte del imaginario colectivo de la Nochevieja en España. Su trayectoria está ligada a algunos de los momentos más recordados de esta cita televisiva, vistiendo a grandes rostros de la pequeña pantalla como Ana Obregón, entre muchos otros. "Es un honor para mí vestir a las presentadoras de la televisión de mi tierra; llevo más de diez años haciéndolo y me siento muy querido en Castilla-La Mancha", asegura el diseñador.