Actualizado 19/01/2021 12:34 CET

Las alteraciones del semen, causa de la infertilidad en el 30% de los casos

Los problemas de reproducción masculina son más habituales de lo que pensamos
Los problemas de reproducción masculina son más habituales de lo que pensamos - ORLANDO

Clínicas EVA ofrece a sus pacientes el estudio de fertilidad masculina más completo, "Adán"

   MADRID, 19 Ene. (CHANCE) -

    La infertilidad es una enfermedad y como tal se percibe hoy socialmente. Atrás van quedando las asociaciones entre masculinidad y capacidad para tener hijos y este cambio de mentalidad viene propiciando que, cada vez, sean más los hombres los que se preocupen por su capacidad reproductiva.

    Hace varias décadas, cuando una pareja solicitaba ayuda médica, acudía con la idea preconcebida de que las dificultades para lograr el embarazo procedían de la mujer. Hoy, estudios, estadísticas y una realidad nada halagüeña nos dicen que no sólo ciertas enfermedades o cargas hereditarias, sino también el estilo de vida y algunos trabajos, tienen la culpa de que el 30% de las causas de la infertilidad sean masculinas.

     Para ser más exactos, según datos de Clínicas EVA, las alteraciones del semen son el diagnóstico fundamental en alrededor de un 25-30% de los casos, pero hay otro 15-20% donde también pueden jugar algún papel. La mujer tiene condiciones que dificultan la gestación en aproximadamente un 20% de los casos, aunque cabe recordar que la edad de la mujer y, por tanto, la calidad de sus ovocitos es el principal factor que limita los resultados de las técnicas de reproducción asistida.

    La gran ventaja de los hombres, a día de hoy, es que las técnicas in vitro solucionan la gran mayoría de las alteraciones del semen, incluyendo las más severas. Para detectarlas, junto a otros posibles problemas, desde EVA ponen a disposición de los pacientes el Estudio Adán, que consta de tres fases con las que se completa el análisis detallado del estado de la fertilidad del varón. Hablamos del seminograma, el fish en espermatozoides y la analítica.

   - El seminograma es una prueba clave para conocer el comportamiento del semen. Con la extracción de una muestra, el análisis se efectúa en laboratorio, donde se pueden observar los aspectos tanto microscópicos como los macroscópicos. Los primeros aluden a varias cuestiones vitales en la reproducción, como son la concentración espermática - la cantidad normal de espermatozoides por unidad de volumen está es de 15 millones por mililitro o superior - la morfología o forma de los espermatozoides, y su movilidad. Este último dato refleja su capacidad para llegar al útero femenino y fecundar el óvulo.

   - La FISH ((Fluorescence in situ Hybridization) es una prueba con la que analizan los gametos masculinos y que permite detectar cromosomas alterados en los gametos del varón. Este procedimiento es útil para determinar qué procedimiento de reproducción asistida es el más adecuado en cada caso y se recomienda realizar cuando la pareja ha tenido abortos de repetición o fallos de implantación. También en el caso de que el hombre presente esperma con baja calidad.

   - Por último, Adán incluye la analítica en sangre completa para una mejor y necesaria valoración del paciente.

    En cuanto a las pruebas macroscópicas , los aspectos a analizar comienzan con el color y el índice de viscosidad (a mayor viscosidad posible mayor dificultad para los espermatozoides). También, importantes el volumen, que debe rondar los 1,5 milímetros por eyaculación, y el PH, cuyos valores se establecen entre el 7,2 y 8.

    Desde Clínicas EVA se insiste en la importancia del estudio de la fertilidad del varón, a pesar de que su capacidad reproductiva no esté asociada a la edad, como es el caso de la mujer. El conocimiento de los valores antes mencionados será de vital importancia no sólo para lograr el éxito reproductivo, sino para una buena salud del futuro bebé.

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