Publicado 31/07/2021 09:59CET

¿Cómo ha cambiado la pandemia la visión que tenemos de la medicina estética? Te lo contamos

Poland: One of the first spring evening in Poznan at Rusalka Lake
Poland: One of the first spring evening in Poznan at Rusalka Lake - CONTACTOPHOTO

   MADRID, 31 Jul. (CHANCE) -

El pasado 24 de julio se celebró el Día Internacional del Autocuidado, una jornada que ha cumplido este año su décimo aniversario y que nació con el objetivo de promover el cuidado personal las 24 horas al día durante los 7 días de la semana, de ahí que se celebre el día 24 del mes 7.

Debido a todo lo que hemos vivido por la pandemia originada por la Covid se ha puesto más que nunca en la agenda social, la importancia de promover y favorecer el autocuidado y el bienestar personal. Un bienestar 360º que comprenda todos sus planos, es decir, el físico y emocional. Llegados a este punto nos preguntamos ¿qué papel juega el bienestar físico a nivel emocional? ¿es la medicina estética una herramienta capaz de mejorar la confianza y la autoestima en uno mismo? ¿qué valor tiene la estética en nuestra manera de vernos a nosotros mismos y de enfrentarnos al día a día?

Hemos hablado con la Dra. Cristina Villanueva, profesional con más de 25 años de experiencia en el campo de la medicina estética, para saber el rol que puede llegar a jugar la medicina estética en nuestro bienestar personal, es decir, en la autoconfianza de las personas que necesitan o simplemente deciden hacerse un tratamiento.

La Dra. Cristina Villanueva nos ha explicado qué papel juega el bienestar físico a nivel emocional: "Es indudable que el bienestar físico, no es solo la ausencia de enfermedad, cada día nos cuidamos más a todos los niveles, prevención de enfermedades, ejercicio físico, cuidado en nuestra alimentación y salud mental, todo ello influye en nuestro estado emocional pues el hecho de cuidarnos y vernos saludables nos hace sentir mejor, y también al revés, cuando nos descuidamos nos sentimos peor, más apáticos y sin energía".

Además, nos ha confesado la importancia del rol de la medicina estética en la confianza del ser humano: "La medicina estética puede prevenir, corregir defectos estéticos y embellecer, todo ello influye en nuestra autoestima".

Y es que la pandemia nos ha afectado de manera negativa, pero también positiva porque: "Creo que la pandemia nos ha hecho reflexionar sobre cómo debemos cuidarnos en todos los sentidos y entre ellos el aspecto que ofrecemos a los demás o lo que es más importante, a nosotros mismos. El uso de pantallas para el tele trabajo ha hecho que nos veamos durante mas tiempo el rostro y de una manera un poco deformada por la luz y las cámaras de los dispositivos electrónicos, que hacen un poco de efecto “ojo de pez”".

Gracias a ello, la Dra Cristina Villanueva nos asegura que: "Eso nos ha hecho más conscientes de algunos rasgos o defectos que podemos corregir con la medicina estética, por otro lado, el uso de mascarillas ha centrado nuestra atención en el tercio superior de nuestra cara, en esta parte se refleja el cansancio y el enfado, rasgos que podemos mejorar, o también en las bolsas de los ojos o el exceso de piel en párpados, por lo que han aumentado este tipo de procedimientos. También se han llevado a cabo más tratamientos para mejorar los pómulos o los labios pues las pequeñas inflamaciones o “moraditos” que pueden producir los pinchazos se disimulan más con la mascarilla".

En definitiva, la estética tiene un gran valor en nuestra manera de vernos a nosotros mismos y enfrentarnos al día a día: "El modo en cómo nos vemos a nosotros mismos influye de una manera determinante en cómo nos enfrentamos a nuestro día a día, esta demostrado que incluso la postura corporal transmite a nuestro cerebro señales sobre nuestro estado de ánimo, es por ello que algunas expresiones de enfado o tristeza pueden dar a nuestro cerebro esa señal y el hecho de que podamos modularlas mediante tratamientos seguros, en manos de médicos expertos hace que nos sintamos mejor, no solo porque nos veamos mejor, qué también, sino porque no enviamos a nuestro cerebro esas señales negativas".