Candela Peña, ahora diseñadora de zapatos

Candela Peña.
EP
Europa Press Chance
Actualizado: jueves, 25 febrero 2010 12:00

Por María José Moreno

Candela Peña se mete a empresaria de moda ultimando ya los últimos detalles de lo que será su propia línea de zapatos. El diseño corre de cuenta de la actriz, que reconoce que siempre había querido diseñar, puesto que le encanta el calzado como fetiche y la tradición familiar le acompaña: su madre era montadora de zapatos y su abuela hacedora de espartiles.

Nominada a los premios Goya en varias ocasiones lo obtuvo en 2003 por "Te doy mis ojos" y en 2005 por "Princesas", pero aun así la barcelonesa sigue pensando que lo más importante no es el reconocimiento que te den los demás, sino la satisfacción personal del trabajo bien hecho. Su última película se llama "La isla interior" y dice de ella ser lo mejor que ha hecho hasta ahora, puesto que en cada proyecto intenta llegar más lejos que en el anterior: "Aunque solo la vieran dos personas, yo seguiría pensando que hemos hecho un trabajo estupendo", afirma la actriz.

- ¿Te podemos considerar una seguidora de tendencias?

- No, en absoluto, soy más bien seguidora de amigos como lo es Andrés Sardá.

- En "La isla interior", tu última película, lucías un diseño de Sardá, ¿te gusta innovar con la lencería?

- Sí, me encanta.

- ¿Hay algún otro complemento que sea indispensable para ti?

- Soy una loca de los zapatos, de hecho los diseño.

- ¿Empresaria de moda?

- Sí, de hecho en junio presento mi primera colección. De todos modos los zapatos son para mi algo más del tipo fetiche, me gustan para ponerlos encima de un mueble y admirarlos.

- ¿Por qué diseñar ahora? ¿Por qué con los zapatos?

- Soy hija de una montadora de zapatos y nieta de hacedora de espartiles. Llevo toda la vida dibujando zapatos y quedando con diferentes personas para que me echaran cuentas, hasta que por fin lo conseguí en un estudio de Alicante.

- Así que de casta le viene al galgo...

- Sí... que mi familia se dedicara a esto es algo que supe hace poco. De pequeña jugaba delante del mueble de los zapatos.

- ¿Estás sola en el empeño?

- Solita del todo no, tengo dos socios más y... espero tener suerte.

- "La isla interior" es tu último trabajo, pero ¿de cuál te sientes más orgullosa?

- Intento, en el momento, estar orgullosa de todos los que hago. En los últimos intentos llegar más lejos que con ningún otro, por lo que con el que me siento mejor es con mi último film.

- ¿Qué consideración adquiere el reconocimiento del público en tu trabajo?

- A mi me importa lo que pongo yo en esto. Con la última película no hemos tenido mucha suerte por las fechas de estreno y de momento solo se ha visto en Valladolid, pero sigo pensando que aunque la vieran dos personas es un trabajo espectacular.

- Si no te dedicaras a tu trabajo, ¿qué harías?

- Diversifico bastante, entre película y película procuro crear, porque me aburro. Siempre estoy escribiendo, dibujando, leyendo...

- ¿Exprimes el tiempo, creativamente hablando, al 100%?

- No, pero sí es cierto que quien no produce se produce y yo no quiero hacerme daño, aunque también tengo tiempo para deprimirme y agobiarme... ¿No ves que me llaman muy poco?

- ¿A quién dirigimos este llamamiento?

- A Amenábar, Almodóvar, Fernando León, a todos los noveles que empiezan, a la gente que me quiera... soy muy facilona (ríe).

- ¿Cuál dirías que es tu mayor virtud?

- La generosidad.

- ¿Y un defecto?

- Todos. Me visto muy mal cuando tengo que ir a un sitio relacionado con la moda. Pienso tanto lo que me voy a poner que al final siempre me equivoco. He dejado de fumar, he engordado 10 kilos y no me siento segura... quizá ese sea mi mayor defecto, la inseguridad.

- ¿Cómo llega el éxito profesional?

- Si tuviera la receta estaría diseñando zapatos para los Emiratos Árabes.

- Una aspiración personal y otra profesional, Candela.

- Quiero ser feliz.

- ¿Dónde pones la meta de tu felicidad?

- En estar contenta todo el día y levantarte con alguien que te haga sentir bien.

- ¿Tiene que ver algo la pareja en todo esto?

- No, si la hay bien, y si no la hay también tiene una que levantarse feliz. Solo digo que a veces a una sí que le apetece.

- ¿Y el trabajo qué lugar ocupa en esto de sentirse bien?

- Uno muy importante, porque te quita tiempo de pensar en cosas feas.

- ¿Dónde te ves dentro de 10 años?

- Espero tener mi propia piscina, soy feliz con poco (ríe).

Contenido patrocinado