MADRID, 31 Ene. (CHANCE) -
Si hay un mes de premios, ese es febrero. En las próximas semanas, se celebrarán los Grammy, unos premios bastante desenfadados en los que se permite alguna que otra licencia que sería prácticamente imposible de ver en otros galardones como los Goya o los Oscar.
Si las celebrities quieren estar en nuestros rankings de las mejor vestidas, lo que no deben hacer es:
1. No confiar en su estilista. Un especialista en asesoría de imagen siempre da buenos consejos y, por mucho que te guste un diseño, si no te favorece el corte o el color, él siempre te lo dirá.
2. Disfrazarse. Hay que ser fiel a uno mismo y no dejarse llevar por las modas. A todos no nos favorecen los mismos colores ni los mismos cortes y el mejor ejemplo lo tenemos en Nicole Kidman. Es guapa a rabiar y unas medidas de pasarela, pero el vestido de hombros caídos que llevó en los Globos de Oro no le hacía nada de justicia ni por el corte ni el color, sin embargo, con el Gucci verde de los SAG estaba mucho más favorecida. ¡Por algo lideró nuestro ranking de las mejor vestidas!

3. La talla también importa. Parece bastante obvio, pero a veces las celebritites, en un intento de ir sexys, no escogen bien la talla de sus prendas, como le ocurrió a Sofía Vergara en los Emmy de 2012, que rasgó su Zuhair Murad verde de lentejuelas. Ni que decir tiene que ir ultraceñida tampoco es lo más cómodo del mundo.

4. Obviar que los zapatos también se ven. Una pedicura mal hecha o unos dedos fuera pueden destrozar el mejor de los looks, la mejor prueba la tenemos en Julianne Moore, que se olvidó de que las sandalias de tiras dejaban fuera sus dedos meñiques en el Festival de Cannes de 2013. ¡Menos mal que las uñas sí las llevaba arregladas...!
