MADRID, 10 Jul. (CHANCE) -
Tamara Falcó vivió este sábado el día más feliz de su vida al darle el 'sí quiero' a Íñigo Onieva en una espectacular boda celebrada en el palacio El Rincón, de la que vamos conociendo cada vez más detalles gracias al exclusivo reportaje de más de 50 páginas que publica ¡Hola! La revista ha adelantado su salida -que normalmente tiene lugar los miércoles- a este lunes para acabar con la incertidumbre de todo lo que rodea al enlace del año. Cómo fue la ceremonia, qué vestidos eligió la marquesa de Griñón, cuáles fueron los momentos más emotivos de una jornada que comenzó en torno a las 19:00 horas y acabó cerca de las 8:00 de la mañana... Y, como no podía ser de otro modo, cómo fueron los diseños que lucieron las otras grandes protagonistas de la boda -con permiso de la novia-, Isabel Preysler y la madrina, Carolina Molas.
La 'reina de corazones' no defraudó y se convirtió en una de las mejor vestidas del evento. Al igual que su hija, eligió un vestido de Carolina Herrera exclusivo diseñado por Wes Gordon; una modificación de una de las propuestas de la firma perteneciente a su colección Primavera-Verano 2023 en un alegre estampado floral de peonías en un vistoso rosa pintadas a mano sobre fondo amarillo.
Un diseño romántico que es pura sofisticación que el diseñador ha definido como "una obra de arte" confeccionado en organza de seda súper ligeral, con mangas globo -que dejaban al aire los hombros y las clavículas de Isabel Preysler- escote tipo halter con flor en 3D realizada en el mismo estampado que el resto de la prenda, y falda larga tipo evasé. Un look de diez que la socialité completó con joyas de Rabat y el pelo recogido en un sencillo moño

En cuanto a Carolina Molas, en la que estaban puestas todas las miradas al tratarse de la madrina de la boda, eligió un vestido exclusivo de Lorenzo Caprile tan sobrio como elegante. En un color azul cobalto, está confeccionado en seda y cuenta con plisados en la zona del pecho, tipo corte imperio rematado por un broche en el mismo color que el traje, falda drapeada de gasa con plisados y manga larga ligeramente abullonada rematada en puños cerrados. Como complementos, sandalias metalizadas, abanico a juego con el look, unos impresionantes pendientes de esmeraldas -de Del Páramo Vintage, joyería que sufrió el famoso atraco- y el pelo semirecogido con ondas sueltas en la parte delantera. Espectacular aunque para muchos demasiado seria, puesto que dada su belleza y su juventud, se esperaba que sorprendiese con un algo más atrevido o moderno.
Y por último, Ana Boyer, que se ha coronado como una de las invitadas más elegantes con un diseño que es una recreación del modelo 'Anita' de la colección de Pedro del Hierro y TFPP by Tamara Falcó, en la que la marquesa rinde homenaje a las mujeres de su vida.
Un vestido elaborado en cadi de seda con parte superior en color verde agua con un favorecedor escote drapeado, hombros caídos -off shoulders, de máxima tendencia- y detalle cut out a la altura de la cintura, y falda tipo pareo con fajín en un vibrante morado, a juego con su clutch. Al igual que su madre, la hermana de la novia completó su estilismo con joyas de Rabat y optó por llevar el pelo suelto con ondas abiertas.
