MADRID, 13 May. (CHANCE) - Si hay algo que define a todas las chicas del clan Kardashian es su sensualidad y Kendall Jenner, aunque no presume de curvas tan rotundas como las de sus hermanas, ha dado buena cuenta de ello en su visita al Festival de Cannes, donde se ha dejado ver en la fiesta de los helados Magnum, de los que es imagen. Escote de infarto y abertura lateral, al vestido de Kendall Jenner no le faltaba detalle para colarse entre uno de los más sexys de los que se verán durante estos días en la ciudad francesa. Firmado por Versace, no le podía sentar mejor, pero en ella es habitual porque la top, se ponga lo que se ponga, siempre derrocha sensualidad. Como complementos escogió unas sandalias negras de pulsera, una de las grandes tendencias de este año y que ya lucen muchas celebrities y hasta la reina Letizia. Pero un outfit nunca puede ser de 10 si el look beauty no le acompaña. Aprovechando que el vestido tenía estampados rojos, la modelo se maquilló los labios de color amapola, uno de los tonos que mejor le sientan al ser morena y de piel no muy bronceada, y se recogió el pelo en un moño de bailarina. Esta no es la primera vez que la modelo se deja caer por el Festival de Cannes. En su primera visita arrasó porque lo suyo fue un auténtico golpe de efecto. Acudió al estreno de Grace, princess of Monaco y apareció sobre la red carpet solo un momento antes de que lo hiciera Nicole Kidman... ¡Entonces todas las cámaras estuvieron pendiente de ella y hasta la mismísima actriz la saludó a lo lejos!