MADRID, 15 Sep. (CHANCE) -
Marisa Jara un día dijo basta: fin a la dictadura de la talla 36. A pesar de que sabía que aumentar peso le podía costar su carrera como modelo, priorizó por su salud. Se cansó de escuchar "vuelve cuando adelgaces" y vio en la moda curvy un filón que está sabiendo aprovechar. Ahora es una de las modelos plus size más famosas de nuestro país y una fiel sobre la pasarela de la MFSHOW Women de Elena Miro, para quien desfiló el miércoles.
Pero su unión con la firma italiana va más allá y a finales de septiembre lanzará una colección cápsula dentro de la colección otoño invierno que se presentará en Sevilla. Marisa Jara ha cumplido así uno de sus sueños.
CHANCE: Te acabas de estrenar como diseñadora con una de las firmas de moda curvy más potentes del mundo, ¿cómo ha sido la experiencia?
Marisa Jara: Era la primera vez que diseñaba y la experiencia ha sido muy buena. Estoy muy contenta.
CH: ¿Te has dado cuenta de que cuando has aparecido con con tus diseños al final del desfile todo el mundo se ha puesto a aplaudir?
M.J: Cuando estás en la pasarela estás nerviosa y no te enteras mucho de lo que pasa a tu alrededor, pero no me he dado casi cuenta. Me alegro mucho de lo que me estás diciendo.
CH: ¿En qué te has inspirado para crear estas prendas?
M.J: Es una colección muy mía, tiene mucho de Marisa. Me he inspirado en el sur, en mi tierra... Tiene mucho colorido y flores a pesar de ser una colección cápsula para el invierno, aunque también hay tonos oscuros. Tiene un aire muy flamenco, como la blusa que llevo puesta.
CH: Has sido la estrella del desfile de Elena Miro y llevas tiempo trabajando con ellos, ¿qué es lo que más te gusta de la firma?
M.J: La calidad de las prendas. Es una firma líder en el mercado precisamente por eso. Cuando me visto me gusta estar cómoda, que si me pongo un suéter me acaricie...
CH: Y hoy mientras desfilabas, tu chico ponía música, ¿te has puesto nerviosa?
M.J: Ha sido muy emocionante. Me he puesto nerviosa.

CH: ¿Y cómo estáis juntos?
M.J: No me gusta hablar de este tema, no me gusta hablar de mi vida privada.
CH: Pero se te ve muy feliz, ¿no?
M.J: Sí, estoy muy contenta.
CH: ¿Cómo sería para ti un look perfecto?
M.J: Para el día soy muy de jeans y zapatillas porque prima la comodidad y por la noche cambiaría las zapatillas por unos stillettos y le pondría una blazer.
CH: Antes he escuchado que te llamaban la Monica Bellucci española y ella siempre va con vestidos ceñidísimos; ¿te atreves con ellos?
M.J: Me gusta llevar vestidos ceñidos. Si tienes un cuerpo con curvas, no vas a estar más sexy que con un vestido ceñido siempre y cuando tenga su punto de elegancia. Es una manera de mostrar seguridad. Yo creo que llevar un vestido ceñido que marque curvas da mucha seguridad.
CH. Y antes no era muy común lo de ver a una chica con curvas así vestida.
M.J: Creo que el movimiento curvy está ayudando mucho para que una chica así se sienta guapa y segura de sí misma, pero también lo tienen que reflejar los medios de comunicación. Que una chica gordita se vista como le gusta y que sea sexy les pude servir de inspiración.
CH: Pero luego están los más críticos... ¿alguna ves te han dicho: "ponte a dieta"? M.J: Muchísimas veces. Y a mí me gusta muchísimo comer y no me voy a poner a dieta, estoy muy contenta con mi peso, además me parece de mala educación que la gente se atreva a decirte que te pongas a dieta. Una mujer, tenga la talla que tenga, tiene que ser muy fuerte estar segura de sí misma y se tiene que querer. En el momento que te gustes a ti misma vas a gustar a los demás.
CH: Y tú te gustas mucho a ti misma; ¿eres de las que se mira al espejo y dice eso de "pero qué guapa soy"?
M.J: Me miro al espejo y me gusto. Es evidente que me veo más grande, más lozana, pero luego me miro a la cara y digo: ¡estoy muy bien! Y estoy contenta. Me gusta mi cuerpo, me gusta mi celulitis y mis brazos grandes y anchos.
CH: Pero ser curvy no significa que no te cuides...
M.J: Me cuido y me doy mis caprichos, un trozo de pizza, unas gominolas...
CH: ¿Cómo fue pasar de ser una modelo de talla convencional a una curvy?
M.J: Fue un poco complicado, con sentimientos encontrados. A veces me veía bien en las fotos y otras no. Era una contradicción constante. Lo peor era ponerme los vestidos de la talla 36 y no me cerraban porque yo tenía o cuatro tallas más. Tuve que regalar toda la ropa.
CH: ¿A qué modelos curvies admiras?
M.J: A muchísimas, a Ashley Graham y Crystal Renn, pero admiro más a la mujer de la calle, a la mujer bella con sus curvas que trabaja en su supermercado. Esa es la mujer que más me gusta.