De Sadie Sink a Emma Stone: las invitadas mejor vestidas de los BAFTA 2026

Alfombra roja de los premios BAFTA 2026
Alfombra roja de los premios BAFTA 2026- ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO
Europa Press Chance
Actualizado: lunes, 23 febrero 2026 13:58

   MADRID, 23 Feb. (CHANCE) -

La 79ª edición de los premios BAFTA, celebrada el pasado 22 de febrero en Londres, volvió a confirmar por qué esta ceremonia sigue siendo uno de los momentos clave de la temporada. Más allá de su peso dentro de la industria cinematográfica, la alfombra roja se consolidó como un espacio donde la moda deja de ser un simple detalle para convertirse en una parte esencial de la noche.

Fundados en 1947 por la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión, son junto a los Oscar uno de los eventos más influyentes del sector cinematografico a nivel internacional. Una cita que no solo celebra el talento frente a la cámara, sino que también reúne a algunas de las figuras más relevantes del momento.

Emma Stone, Kate Hudson o Sadie Sink son algunas de las actrices que, una vez más, demostraron que este tipo de ocasiones son perfectas para marcar tendencia de diversas maneras... pero sobre todo con sus inmejorables estilismos.

Desde siluetas minimalistas hasta propuestas más dramáticas

Emma Stone volvió a confirmar que el verdadero lujo no necesita volumen, ni ruido. Su vestido negro, firmado por Louis Vuitton, de silueta lisa, cuello halter y una gran abertura central, suponía la mezcla perfecta entre atrevimiento y elegancia. El estilismo, completado con un recogido sencillo, maquillaje natural y accesorios casi invisibles, confirman que este tipo de look no busca impresionar sino tener presencia.

La nueva generación abraza el glamour clásico y así nos lo confirma Sadie Sink. La actriz optó por una silueta palabra de honor en tono verde empolvado que equilibra tanto tradición como frescura. El corpiño estructurado definía el torso, mientras que la falda, con volumen y caída limpia, introducía movimiento sin caer en el exceso. El color, especialmente favorecedor por su tono de piel y cabello, aportaba ese toque de modernidad al look, que la convitió en una de las más destacadas de la noche con su diseño de Prada.

Katte Midelton no solo reapareció en esta ceremonia, también volvio a confirmar la elegancia que la caracteriza. Su vestido de tul plisado sobre un degradado en tonos rosas empolvados, de la firma Gucci, combinaba ligereza visual con una construcción impecable. El detalle del cinturón aterciopelado en tono burdeos introducía contraste y definía la silueta, evitando cualquier sensación de exceso romántico. Es un look que no busca protagonismo inmediato, pero que transmite estabilidad, sofisticación y coherencia.

Teyana Taylor entendió algo fundamental: la alfombra roja es también un escenario. Su vestido en satén oscuro, con volumen dramático en cuello y hombros, realzaba la silueta. Asimimo, el uso estratégico de los volantes convertían el diseño de Burberry en una pieza de alto impacto visual, siendo sin duda un vestido pensado para no pasar desapercibido.

Rose Byrne, con un diseño de Miu Miu en tono amarillo pastel, confirmaba la tendencia 'butter yellow' tan sonada en temporadas pasadas. Los delicados detalles brillantes, distribuidos de forma estratégica, añadían profundidad, mientras que la construcción ligera y fluida evocaba feminidad, elegancia y sofisticación. El resultado era un estilismo perfecto que transmitía calma y control.

Jessie Buckley no solo ganó el BAFTAN a mejor actriz por su papel en 'Hamnet', sino también todas las miradas, por su vestido de terciopelo, azul eléctrico: un Chanel digno de alfombra roja. La silueta relajada, definida sutilmente en la cintura, permitía que el tejido fuera el verdadero protagonista. Asimismo, el detalle metálico en los hombros introducía tensión visual y elevaba el conjunto, evitando que el minimalismo cayera en lo predecible. Es un recordatorio de que la simplicidad cuando se ejecuta con precisión, puede ser profundamente poderosa.

Por su parte, Alicia Vikander eligió un vestido de Louis Vuitton que funcionaba como una pieza de joyería en sí misma. La superficie, completamente bordada con aplicaciones multicolor, introducía textura y dimensión, mientras que los 'cut-outs' estratégicamente ubicados aportaban modernidad sin romper la armonía general.

Por ultimo, Kate Hudson cerró la narrativa de la noche con uno de los códigos más efectivos de la alfombra: el vestido rojo. La silueta off-the-shoulder, combinada con un satén de alto brillo y una construcción estructurada, reforzaba la presencia física del look. El rojo, aquí, no era solo un color, era una declaración de seguridad.

Los BAFTA 2026 dejaron patente que el verdadero cambio en la alfombra roja no está en las tendencias, sino en la actitud. Las invitadas mejor vestidas no fueron necesariamente las más extravagantes, pero sí las más conscientes. Cada estilismo respondía a una lógica, una intención y una identidad clara.

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