MADRID, 8 Ene. (CHANCE) -
Presumiendo de la maravillosa relación que tiene con su abuelo el Rey Juan Carlos, al que siempre ha apoyado públicamente sin ocultar que le encantaría que pudiera regresar a España, Pablo Urdangarín viajaba hace unos días a Abu Dabi en compañía de su novia, Johanna Zott, para celebrar con el Emérito su 88 cumpleaños el pasado 5 de enero.
Una fiesta íntima a la que asistieron las infantas Elena y Cristina y sus respectivos hijos -Froilán y Victoria Federica en el caso de la duquesa de Lugo; y Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarín en el caso de la exmujer de Iñaki Urdangarín- además de las parejas de los hijos de los exduques de Palma: Johanna, la millonaria venezolana Olympia Beracasa (novia de Miguel), y Sophia Khan, que ha debutado en un evento familiar meses después de salir a la luz su discreta relación con Juan, el mayor de los hermanos.
Sin embargo, y a diferencia del 87 cumpleaños de Don Juan Carlos, una multitudinaria fiesta en su residencia de Abu Dabi en la que no faltaron los fuegos artificiales, la actuación de Los del Río y el jamón ibérico, en esta ocasión la discreción ha sido la tónica dominante. Y en un discreto segundo plano tras el revuelo provocado tras la publicación de sus memorias, no ha trascendido ninguna imagen de la celebración.
Ha sido Pablo, el más cercano de los nietos del Emérito y uno de los miembros más populares de la familia de Felipe VI, el que ha revelado los primeros detalles del cumpleaños a su regreso a Barcelona este miércoles 7 de enero junto a Johanna para retomar sus entrenamientos con el Fraikin BM Granollers de balonmano.
Bien, gracias, pero no tengo nada que decir, gracias" ha expresado con una sonrisa cuando Europa Press le ha preguntado cómo ha ido la celebración y si ha sido más íntima que la del año pasado. "Nada que decir, gracias" ha reiterado mientras recorría la terminal del aeropuerto del Prat sobre si echaron de menos a alguien en el cumpleaños ante las ausencias de los Reyes Felipe y Letizia, la Reina Sofía, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.
Parco en palabras, y cada vez más incómodo con la insistencia de la prensa, Pablo tampoco ha desvelado cómo ha sido la presentación oficial de la novia de su hermano Juan, Sophia Khan, en la familia, limitándose a esbozar una tímida sonrisa antes de dejar claro que "nada que decir, gracias, nada que decir", y pedir a la reportera que le dejase continuar su camino: "Bien, ha ido bien, ha ido bien. Ya, por favor, hay un montón de gente" ha zanjado, dejando en el aire cómo fue la fiesta de Don Juan Carlos.