MADRID, 11 Feb. (CHANCE) -
Cita marcada en rojo en el calendario de los Reyes Felipe y Letizia que, cumpliendo con la tradición, han entregado este miércoles los Premios Nacionales del Deporte 2023 y 2024, máxima distinción del Gobierno en esta materia, en el Palacio Real de El Pardo, y que en esta ocasión han distinguido entre otros a la futbolista Aitana Bonmatí, a los atletas María Pérez y Álvaro Martín, o a los jugadores Lamine Yamal y Rodri -que no han podido recoger el galardón de manos de sus Majestades por encontrarse cumpliendo con sus compromisos profesionales con sus respectivos equipos- por destacar en el impulso y la promoción de la Educación Física y el Deporte.

Unos premios en los que, al margen del impecable look escogido por la Reina, que ha rescatado el favorecedor vestido en color burdeos con falda tableada de vuelo que estrenó en su visita en solitario al Reino Unido en abril de 2022 para inaugurar una exposición sobre Zurbarán junto al Rey Carlos III -entonces Príncipe de Gales-, ha destacado la complicidad que han mostrado sus Majestades, que no han dejado de intercambiar miradas y confidencias durante el acto.

Especialmente significativo el detalle que ha tenido Felipe VI con Doña Letizia cuando, tras hacer su entrada en el salón del Pardo y dirigirse a sus asientos, se ha quedado de pie junto al resto de asistentes a los premios en lugar de sentarse como indicaba el protocolo. Muy pendiente, el Rey ha cogido cariñosamente de la cintura a la Reina y, de un modo apenas imperceptible, le ha indicado que se sentase a su lado. Un gesto que la madre de la Princesa Leonor ha recibido con una gran sonrisa, ocupando su lugar derrochando confidencias con el Monarca.
