MADRID 28 Sep. (Por Noelia Gala) -
Angels Barceló retoma con ilusión el timón de 'Hora 25', tras haber recargado las pilas este verano, y con ganas de hacer frente a toda la información política que depara este curso. Tras su paso por los informativos de Telecinco, decidió dar el salto a la radio, y se incorporó en 2006 para presentar y dirigir 'A vivir que son dos días', para posteriormente regresar a la información diaria con 'Hora 25', programa con el que continúa hoy en día. Para la catalana, este programa es todo un lujo, ya que le permite hacer el periodismo como ella lo entiende.
De hecho asegura que ese fue el motivo por el que se decidiera por el salto a la radio, que ya no ve que haya un espacio para ella en los informativos televisivos. La periodista recalca que se ha producido un cambio en los informativos, que éstos se han frivolizado, y que además la imagen de la mujer ha dado un paso atrás.
Esta catalana ubicada en Madrid, vive lejos de su marido y su hija, los cuales continúan en Barcelona. Ante esta distancia asegura que la clave es acostumbrarse y que ahora que su hija es mayor, ya no es tan complicado.
- ¿Cómo afrontas esta nueva temporada?
- Como cada año, con ilusión, porque si no me ilusionara abandonaría ya está profesión. Pero con ilusión porque entramos en dos años electorales, con mucha información política, y entiendo que va a haber mucha confrontación y mucho debate, y esto para un programa informativo como el que yo hago al fin y al cabo es material. Afronto el año con ganas, como siempre. Aunque luego haya políticos y sucesos que me quiten las ganas, pero intento renovarme.
- ¿Cómo has pasado las vacaciones? ¿Regresas con fuerzas?
- He descansado muchísimo, hace muy poco he aprendido a desconectar durante mis vacaciones. Soy capaz ya de estar unos cuantos días sin poner la radio, sin ver un periódico... y esto es higiénico, es necesario para gente como yo, que estamos con la información las 24 horas del día. He aprendido hace muy poco, pero afortunadamente este año he desconectado muchísimo. He hecho mucha playita, y eso es lo que me recarga la pila.
- Entonces, ¿te resulta muy complicado desconectar totalmente?
- Es complicado, porque siempre tienes la sensación de que te estás perdiendo algo, y no porque tengas que trabajar, sino porque quieres saberlo ya personalmente. Entonces, soy de eso muy loca, pero poquito a poquito me voy relajando, pero nunca te acabas de relajar del todo. Cuando trabajas no te relajas nunca.
- ¿Echas de menos estar al frente de un informativo en televisión?
- No, puedo echar de menos la televisión, pero no echar de menos estar al frente de un informativo en televisión. El periodismo que yo sé hacer, en la televisión ya no se puede hacer. Ya no reconozco ningún informativo, ni me veo presentando ninguno de los que hay. Y la radio sí me lo permite. Además el tema femenino en la televisión ha dado un paso atrás, y se valoran más otras cosas que no son ni la vocación, ni el saber hacer las cosas. Entonces no hay un espacio para mí.
- ¿Qué cambio crees que han dado los informativos?
- Yo creo que se han frivolizado totalmente. Hay alguno que no, no quiero generalizar. Yo por ejemplo veo los informativos de TVE y me gustan mucho, estoy informada gracias a TVE. Pero el resto de informativos han frivolizado todos, prima cualquier información menos la interesante, que a mi no me interesa en lo más mínimo, ni a mi ni a muchísima gente.
- ¿Cambio en contenidos, y en algo más?
- En contenidos sobre todo. En el tema de las mujeres lo digo porque en este país nos costó mucho ser alguien. Nos costó mucho sacar la cabeza, y sentarnos al lado de un hombre y demostrar que podíamos ser igual que ellos. Afortunadamente TVE mantiene el estandarte, pero el resto de televisiones han vuelto a frivolizar otra vez el papel de la mujer en televisión, y me da mucha pena. Yo que ya soy una generación ya un poco mayor he luchado y he batallado con gente como Olga Viza, García Campoy, María Escario... hemos batallado para demostrar que valíamos igual que los hombres. Y yo tengo dudas ahora de que a las mujeres que presentan estén ahí por eso.
- ¿Cómo fue tu paso de la televisión a la radio?
- Fue precisamente por eso, porque yo veía que yo no podía hacer de periodista como yo entiendo el periodismo en la televisión, porque ya no hay un espacio donde poder hacerlo. Me dieron la oportunidad de venir a la radio, y ahí si tengo un espacio para poder hacer periodismo como yo lo entiendo. Fue fantástico y soy inmensamente feliz. Echo de menos la televisión en el sentido de que me gusta mucho la imagen, y me gusta mucho la televisión. Siempre que Cuatro me pide que colabore con ellos, nunca tengo ningún problema para hacerlo, y es un medio que domino y controlo una barbaridad, por eso he estado más de veinte años en él.
- ¿Qué te aporta la radio?
- La radio me aporta el poder hacer lo que se hacer. Yo sólo se hacer periodismo y sólo de una manera. Además estoy en un programa que es un lujo, porque yo tengo 4 horas de programa para analizar, para debatir, para entrevistar,... tengo el mejor programa si eres periodista. Y me aporta esto, que me acuesto por las noches, seguramente menos rica que alguna gente del mundo de la televisión, pero puedo decirte que inmensamente más feliz y con la conciencia muy tranquila.
- Tu programa se graba desde Madrid, ¿cómo llevas estar lejos de Barcelona?
- Ya llevo muchos años, llevo desde 1997 fuera de Barcelona. Volví, pero sólo un año y medio. Yo siempre he estado separada de mi familia, mi marido y mi hija viven en Barcelona y yo aquí, pero a eso también te acostumbras.
- ¿No es muy duro estar tan lejos de tu familia?
- Cuando la niña era más pequeña era más complicado, pero mi hija tiene 18 años, ahora ya no es nada complicado. Se lleva bien, es cuestión de acostumbrarse. Es duro, pero es duro físicamente, porque te cansas de coger el ave o el avión. Te cansas más físicamente que de otra cosa.
- Al futuro, ¿qué le pides?
- Le pido poder seguir trabajando en lo que me gusta y en lo que quiero. Y el día que me de cuenta de que esto no me gusta, no me ilusiona, o no me motiva, ese día seguramente decidiré que lo dejo. Mientras tanto yo quiero hacer la mejor radio, el mejor programa y quiero ser la mejor. Y eso es lo que me ayuda cada mañana a levantarme, y a venir a la SER y salir de aquí a las 12 de la noche.