Actualizado 12/01/2015 17:22 CET

Beatriz Carvajal: "He tenido una vida muy buena, he vivido lo que he querido y como he querido"

Entrevista a Beatriz Carvajal
Foto: EUROPA PRESS

MADRID, 12 Ene. (CHANCE) -

  Beatriz Carvajal ha llegado a los escenarios con A vueltas con la vida, una obra en la que interpreta a una mujer de familia humilde, que ha sufrido malos tratos y que acaba manteniendo conversaciones con grandes mujeres de la historia como Marilyn Monroe o Chavela Vargas.

   La actriz se atreve con este monólogo en el momento en el que cumple cincuenta años en la profesión, teniendo una carrera llena de éxitos y en la que no ha dejado de trabajar. A punto de cumplir sesenta y cinco años, no puede hacer otra cosa que estarle agradecida a la vida, una vida que ha vivido con libertad y como ha querido.

   Pero no solo ha tenido éxitos profesionales, en lo personal el gran éxito de su vida son sus dos hijas adoptivas, Nisma y Montse. Esta última decidió seguir sus pasos y dedicarse a la interpretación, además está casada con el también actor Víctor Clavijo.

   CHANCE: ¿Qué encontramos en A vueltas con la vida?
   BEATRIZ CARVAJAL: Encontramos humor y emoción, eso lo primero. El personaje lleva una vida dolorosa y difícil, pero los autores le dan la vuelta y a través del humor se cuentan cosas muy tremendas. Mari Carmen es una mujer normal, sencilla, que limpia casas y que no tiene cultura. Vive la vida que cree que le ha tocado vivir hasta que un día descubre en un libro a un personaje aún más desgraciado que ella, se entusiasma con la lectura de ese libro y entabla una conversación con ese personaje, que es Marilyn Monroe. Se aficiona a la lectura y lee libros de otros personajes que le van ayudando a quererse y ser libre, a decidir su vida.

   CH: Se parece a Don Quijote y su locura con los libros...

   B.C: Sí, pero ella no cae en la locura. Ella no está loca, está sola. Hay muchas mujeres que se pasan el día hablando solas, lo que pasa es que está mujer tiene más imaginación y se va creyendo las cosas que piensa.

   CH: Estás sola en el escenario, ¿Se hace más duro?
   B.C: Sí, cuando haces una obra con seis o siete personajes es más llevadero porque la responsabilidad recae entre todos. Aquí la responsabilidad cae sobre mí. Estoy tranquila porque ya hemos estrenado el monólogo y en los sitios a los que hemos ido la respuesta ha sido fantástica. Tengo ganas de estrenar en mi pueblo, en Madrid.

   CH: En la obra se trata el tema de la violencia de género, ¿Crees que puede servir para que algunas mujeres den el paso y se planten?
   B.C: Imagino que esa es la intención de los autores, el contar que se puede salir y que no hay que dejarse. Ahora hay muchas posibilidades de denunciarlo y no tiene que haber más mujeres que desaparezcan por el maltrato.

   CH: Marilyn, Cleopatra, Chavela Vargas y Santa Teresa de Calcuta son las mujeres con las que hablas en la obra, ¿Qué destacarías de ellas?
   B.C: Destacaría lo libres que son.

   CH: ¿Te identificas con alguna de ellas?
   B.C: No me identifico con ninguna y con todas a la vez. Siempre he sido una persona bastante libre, dentro de lo libre que se puede ser en este mundo. He decidido mi vida, he decidido sobre mí y he defendido lo que quería y luchado por ello. De alguna manera tengo que ver con todas ellas.

   CH: ¿Con Mari Carmen, tu personaje, tienes algo en común?
   B.C: Que la vida me ha ido enseñando cosas y llenando de historias. También me gusta leer. Hay gente que ha venido a ver el monólogo y ha salido con la sensación de que les gustaría leer más.

   CH: Dicen que es uno de los mejores papeles de tu carrera...

   B.C: No sé si es uno de los mejores papeles de mi carrera, pero es un reto, creo que he tenido mucha suerte con que pensaran en mí. Es una joya para una actriz.

   CH: La vida de tu personaje no ha sido un camino de rosas, ¿Cómo ha sido el camino de tu vida?
   B.C: Ha sido estupendo, la vida ha sido generosa y la profesión también. Mi familia es generosa. Creo que he tenido una vida muy buena, he vivido lo que he querido y como he querido. He tenido acceso a estar sobre los escenarios o delante de una cámara siempre. En enero haré cincuenta años en la profesión y no he tenido que dedicarme a otra cosa. En una profesión tan difícil creo que no me ha ido mal, mi recorrido es muy positivo.

   CH: 50 años de profesión es prácticamente toda una vida, ¿Lo celebrarás de alguna forma en especial?
   B.C: Toda la vida (ríe). No sé si haré algo, no tengo ni idea. Me gustaría juntar a la gente que nos queremos y tomarnos juntos un whyskito por mis cincuenta años.

   CH: Después de toda la vida dedicada a esta profesión, ¿Con qué sueñas en estos momentos?
   B.C: No sueño con proyectos concretos, sueño con que todavía mi estado físico me dé de sí lo suficiente como para seguir sobre el escenario más tiempo. Que mi cabeza no me traicione y mis piernas me aguanten, ese es mi proyecto. Que me dejen estar todavía un tiempo más haciendo lo que más me gusta, intentado ser actriz.

   CH: ¿Eres de esas actrices que quieren estar hasta el último día sobre el escenario?
   B.C: Me gustaría que siempre que la cabeza y el físico me de, estar. Como decía María Dolores Pradera morirse en el escenario es una falta de educación (ríe). Me gustaría estar sobre el escenario mientras esté bien, sino retirarme dignamente.

   CH: ¿Te hizo ilusión el día que tu hija Montse te dijo que quería seguir tus pasos?
   B.C: Me asustó mucho cuando Montse me dijo que quería ser actriz. Ella es una mujer guapísima pero de raza negra y aquí en España es muy difícil que haya personajes así, me asustó. Es una actriz estupenda que pena que no estuviésemos viviendo en Los Ángeles donde los negros tienen sus televisiones y productoras. Es buena actriz, va aprendiendo y haciendo cosas.

   CH: ¿Eres muy crítica con ella?
   B.C: No soy crítica, tengo el deber de ver sus trabajos y comentarlos con ella. Hasta ahora las cosas que he visto me parecen estupendas, además Montse todavía no tiene mucha experiencia y está haciendo cosas muy buenas.

   CH: ¿Te pide consejos?
   B.C: Sí, claro. Me pregunta y si puedo se los doy. Siempre le digo cosas constructivas, no es para regañarla.

   CH: Has pasado las navidades trabajando...

   B.C: El día de Nochebuena no trabajé, descansé y además fue mi cumpleaños. He pasado muchas navidades trabajando, incluso fuera de Madrid, fuera de casa. Me parece estupendo acabar y empezar el año trabajando, creo que eso es un buen síntoma.

   CH: ¿Qué le pides a este año?
   B.C: Quedarme como estoy. Hoy por hoy me siento bien, con ímpetu y con ganas, a seguir así.

   CH: ¿Tienes algún otro proyecto?
   B.C: Hay otras cosas pero ahora mismo estoy con la obra. Teatro y televisión juntos no me gusta hacer porque es muy duro, lo he hecho otras veces pero ya no. Voy a seguir este año unos meses con A vueltas con la vida. Después de Madrid volveremos a salir por España, soy de las que opinan que hay que llevar el teatro a todas partes.