Actualizado 07/10/2011 18:07

Juan Pablo Shuck: "No estoy casado y por ello tengo libertad"

El Actor Juan Pablo Shuck
JOSEFINA BLANCO/EP

MADRID, 7 Oct. (Por Alba González) -

A Juan Pablo Shuck ya se le conoce más por Gamboa que por su nombre real. El éxito de la serie 'El Barco', le ha convertido en uno de los malos malísimos del panorama televisivo. Conocido en su país de origen, Colombia, por ser uno de los actores más representativos de las telenovelas, en la actualidad, reconoce que el ritmo de trabajo que allí se vive tiene un coste personal muy alto. Sin embargo, echa de menos su patria y a su familia, ya que, en España, sólo tiene un primo.

A pesar de todo, quiere apostar por su futuro profesional hasta el límite, y eso, casi seguro, implica quedarse en España. Un país, y una ciudad, Madrid, en la que Juan Pablo ya no se siente un extraño. Su pareja, suponemos, le hará estar como en casa.

- Gamboa va a seguir siendo igual de malo pero en esta nueva temporada sabremos por qué. ¿Nos va a parecer menos malo?

- Gamboa va a tener un momento de reflexión. Hay que entender que estamos en el fin del mundo y él también se siente mal. Se ha quedado sólo y hay un momento en el que se plantea amar de verdad. Conoceremos un poco del pasado de Gamboa que explicará por qué él es como es.

- Aún así seguirás siendo el malo, malísimo. Mario Casas decía que eres tan malo que acabarán tirándote piedras por la calle. ¿Te han increpado alguna vez en la calle?

- No, yo creo que los malos generan esa emoción cuando los ves en la televisión, pero en la calle la gente se alegra.

- ¿Te gusta hacer de malo?

- Sí. Los papeles de malo son muy agradables de hacer. Tienen un rango emocional más amplio que los buenos. Un malo puede hacer de malo y de bueno, puede enamorarse, puede ser gracioso, violento. Para cualquier actor es una maravilla. La contracarta de esto es que es muy agotador. Uno tiene que lidiar con muchas emociones negativas. Como en la vida real, ser mala persona agota más que ser buena persona.

- Con Ulises va a haber una gran pelea, ¿no?

- Sí, hay una gran pelea. Yo no pararé de incordiarlo hasta que él ya revienta. A lo mejor eso es lo que quiere Gamboa...

- Y ¿vas a seguir extorsionando a Ainhoa mucho más tiempo?

- Recapacito sobre ese tema e incluso, casi, le pido perdón.

- ¿Al final te enamoras de ella?

- Sí. Me enamoro de verdad pero ya la he hecho demasiado daño como para recuperar su amor, o tal vez sí.

- En el barco, ¿seguirán sospechando de ti? ¿Te relacionaran con los náufragos?

- Sí, seguirán sospechando de mí. Aún no entienden mi desaparición. Y es posible que alguien en el barco, me relacione con los nuevos personajes.

- En el terreno personal, ¿Cómo te llevas con tus compañeros?

- Muy bien. La verdad que el ambiente de trabajo es muy bueno. Estoy enamorado de todos mis compañeros, es una alegría ir a trabajar. En Sudamérica, vengo de un ritmo de trabajo muy duro.

- ¿Cómo definirías tu andadura española?

- He tenido dos etapas en España. En 2007 estuve como un año y me vine porque quería desconectar y ver como funcionaban las cosas aquí. Ese año fue muy duro, lleno de soledad. Ahora Madrid me parece una ciudad muy acogedora y no me siento como un extraño. La segunda vez que vine fue por una película, 'No habrá paz para los malvados'. Entonces, un actor no pudo hacer su papel en 'Tres metros sobre el cielo' y ya la productora me sugirió si quería trabajar aquí, y dije que sí y caí en 'El Barco'.

- En tus planes, ¿entra quedarte mucho tiempo aquí?

- Tengo 45 años. Me vine a España por tres semanas y ya llevo un año. Es una decisión que debo tomar. Sólo te digo que estaré aquí el tiempo que me necesiten.

- ¿Tienes familia aquí?

- Sólo tengo un primo. No estoy casado y por ello tengo la libertad de decidir, pero a uno le hace falta su patria y su familia. Pero sé que mi camino profesional debo llevarlo hasta el límite. Pueden ser cinco o veinte años los que me quede en España. Es una pregunta difícil.

- En Colombia, eras actor de telenovelas. ¿Las extrañas?

- No reniego de ellas, porque a mí me han dado mucho, pero el ritmo de trabajo es de 14 horas diarias a un coste emocional muy alto. Casi no se ve a la familia y no tienes tiempo para nada. Eso no lo extraño. Aquí tengo vida.

- ¿Las españolas no te han enamorado?

- Parezco un ventilador, mirando de un lado para otro. Sois guapísimas. Cuando uno viaja a otro país surgen los clichés. Las españolas tenéis fama de no ser muy tiernas, pero es completamente falso.

- ¿Estás en la actualidad con alguna española que te quite esos clichés?

- Sí, estoy con alguien.

- En tus vacaciones, ¿qué has hecho?

- Me fui a Colombia con Iván Massagué, David Seco y Javier Hernández, pero no puedo contar lo que hicimos. Viajamos por Cartagena, estuvimos en las islas del Rosario, y un poco de tiempo en Bogotá.