MADRID 16 May. (EUROPA PRESS) -
Ya son tres finalistas y tres '+1' los que conviven en la nueva casa de 'Gran Hermano'. Los últimos en llegar han sido Pepe y Noe y, por lo visto, ahora el bailaor se ha convertido en el mejor confesor de la canaria.
"Este año he sido el conejillo de indias de 'Gran Hermano'", decía Noemí, entre lágrimas, a Pepe. "Tuve enfrentamientos con María y me la metieron, no estaba bien con Paolo y le entraron, pasó eso con Fael y también metieron a Fael y luego, por si esto fuese poco, metieron a María y a Cristian todo el día chinchándola con lo de Brasil", continua.
Además, la surfera asegura que, aunque todo el mundo piense que el bajón que le dio dentro de la casa era a consecuencia de su aventura con el brasileño, lo que realmente la hizo venirse abajo fue su enfrentamiento con María.
Noemí sigue contándole a Pepe que ha tenido ataques de ansiedad y hasta han tenido que medicarla, pero que va a disfrutar de la experiencia a su manera. Cuando el bailaor le pregunta por qué le hizo ese comentario a la jerezana cuando esta fue expulsada la primera vez de la casa, Noe responde que lo sintió así y lo dijo tal cual.
Mientras tanto, el regreso de la surfista a la nueva casa de Guadalix tiene a Alessandro de lo más incómodo con la situación. El italiano no quiere ni acercarse a la canaria y, aunque no piensa negarle la palabra, se niega a ser él quien se acerque a aclarar las cosas.
"Me encuentro raro con la llegada de Noe porque la verdad es que no sé ni lo que decirle en este momento. No sé si ella me quiere decir algo, pero yo no voy a buscarla para hablar con ella. Si ella quiere hablarme no la voy a decir que no, pero yo seguramente no la buscaré para hablar con ella", ha dicho el 'italianini'.
Sin embargo y cuando todo parecía ir por el buen camino, Noe nos ha sorprendido a todos con unas atrevidas declaraciones. Tras mostrarse arrepentida en plató por su comportamiento en Brasil, le ha confesado a Dani que no tiene nada de qué avergonzarse.