El Océano Atlántico puede comenzar desde el otro lado del mundo

Actualizado 16/09/2019 18:32:24 CET
Public Domain
Public Domain - OCÉANO

   MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Una pregunta clave para los científicos del clima es si el sistema de circulación principal del Océano Atlántico se desacelera, lo que podría tener consecuencias dramáticas para Europa y otras zonas.

   Pero un nuevo estudio sugiere que la ayuda puede estar en camino de una fuente inesperada: el Océano Índico.

   El nuevo estudio, realizado por Shineng Hu, de la Scripps Institution of Oceanography de la Universidad de California-San Diego, y Alexey Fedorov, de la Universidad de Yale, publicado en la revista 'Nature Climate Change', es el último de un creciente cuerpo de investigación que explora cómo el calentamiento global puede alterar los componentes del clima global, como la circulación de retorno meridional del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés).

   AMOC es uno de los sistemas de circulación de agua más grandes del planeta. Funciona como una escalera mecánica líquida, transporta agua tibia al Atlántico Norte a través de una corriente superior y envía agua más fría al sur a través de una corriente más profunda.

   Aunque se ha mantenido estable durante miles de años, los datos de los últimos 15 años, así como las proyecciones de modelos de computadora, han preocupado a algunos científicos porque ha mostrado signos de desaceleración durante ese período, pero se desconoce si es el resultado del calentamiento global o solo una anomalía a corto plazo relacionada con la variabilidad natural del océano.

   "Aún no hay consenso --admite Fedorov--, pero creo que el tema de la estabilidad de AMOC no debe ignorarse. La mera posibilidad de que pueda colapsar debería ser una razón de preocupación en una era en la que la actividad humana está forzando cambios significativos a los sistemas de la Tierra".

   "Sabemos que la última vez que el AMOC se debilitó sustancialmente fue hace 15,000 a 17,000 años, y tuvo un impacto global --agrega--. Estaríamos hablando de inviernos duros en Europa, con más tormentas o un Sahel más seco en África debido al cambio descendente del cinturón de lluvia tropical, por ejemplo".

   Gran parte del trabajo de Fedorov y Hu se centra en mecanismos climáticos específicos y características que pueden estar cambiando debido al calentamiento global. Utilizando una combinación de datos de observación y modelos sofisticados de computadora, trazan los efectos que tales cambios podrían tener con el tiempo. Por ejemplo, Fedorov ha analizado previamente el papel que podría tener la fusión del hielo marino del Ártico en AMOC.

   Para el nuevo estudio, analizaron el calentamiento en el Océano Índico. "El Océano Índico es una de las huellas digitales del calentamiento global --señala Hu--. El calentamiento del Océano Índico se considera uno de los aspectos más sólidos del calentamiento global".

   Los investigadores señalan que su modelo indica una serie de efectos en cascada que se extienden desde el Océano Índico hasta el Atlántico: a medida que el Océano Índico se calienta más y más rápido, genera precipitaciones adicionales. Esto, a su vez, atrae más aire de otras partes del mundo, incluido el Atlántico, hacia el Océano Índico.

   Con tanta precipitación en el Océano Índico, habrá menos precipitación en el Océano Atlántico, señalan los investigadores. Menos precipitaciones conducirán a una mayor salinidad en las aguas de la porción tropical del Atlántico, porque no habrá tanta agua de lluvia para diluirla. Esta agua salada en el Atlántico, ya que llega al norte a través de AMOC, se enfriará mucho más rápido de lo habitual y se hundirá más rápido.

   "Esto actuaría como un impulso para AMOC, intensificando la circulación --explica Fedorov--. Por otro lado, no sabemos cuánto tiempo continuará este calentamiento mejorado del Océano Índico. Si el calentamiento de otros océanos tropicales, especialmente el Pacífico, alcanza al Océano Índico, la ventaja para AMOC se detendrá".

   Los investigadores dijeron que este último hallazgo ilustra la naturaleza intrincada e interconectada del clima global. A medida que los científicos intentan comprender los efectos del cambio climático, deben intentar identificar todas las variables y mecanismos climáticos que puedan desempeñar un papel, agregan.