MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los fumadores que dejan el tabaco al tomar el antidepresivo
bupropión (comercializado con el nombre de 'Zyban' y empleado para
tratar la adicción a la nicotina) tienen menos tendencia a recaer si
toman la medicación durante un año, según un estudio realizado por
investigadores de la Clínica Mayo, en Rochester (EE.UU.) en
colaboración con otras universidades norteamericanas, publicado en la
última edición de 'Annals of Internal Medicine'.
Pese a los avances en los tratamientos para que las personas dejen
de fumar, entre un 70 y un 80 por ciento de los exfumadores vuelven a
recaer al cabo de entre seis y 12 meses. El presente estudio es el
primero que evalúa el uso del antidepresivo bupropion a la hora de
prevenir recaídas. En el estudio participaron 784 personas de las que
461 dejaron de fumar siete semanas después del tratamiento con la
citada medicación. La mitad del grupo continuó con el tratamiento
durante un año y la otra mitad tomó placebo.
Al cabo de un año, el 55 por ciento del grupo que continuó con el
tratamiento dejaron de fumar, y un 42 por ciento del grupo que tomó
placebo también lo dejó. Sin embargo, al cabo de dos años de
seguimiento, los índices de abstinencia eran los mismos en ambos
grupos. Se observó también que los participantes que tomaban
brupropión, ganaron menos peso al dejar de fumar que aquellos que
tomaron placebo, según la valoración de los resultados al cabo de un
año.
El bupropión es el primer medicamento que resulta eficaz contra la
adicción a la nicotina. Se cree que imita la acción de la nicotina al
aumentar las sustancias químicas del cerebro llamadas dopamina y
norepinefrina. Suele emplearse durante entre siete y doce semanas
para dejar de fumar y para la mayoría de las personas, apenas tiene
efectos secundarios.