MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de Boston University (EE.UU.) han revelado las rutas neurológicas que transmiten información sobre el entorno a los órganos, permitiéndoles reaccionar adecuadamente, según un estudio publicado en la última edición de la revista BMC Neuroscience.
El nuevo trabajo demuestra que las neuronas que se originan en las estructuras de orden superior en el cerebro transmiten señales sobre el medio ambiente de forma relativamente directa a las estructuras de orden inferior en la espina dorsal. Tan solo hay una estructura intermedia: el hipotálamo. La ruta se conecta entonces con los nervios autonómicos que se originan en la espina dorsal para regular la función de los órganos.
Los investigadores señalan que la existencia de estas rutas neurológicas tienen implicaciones en varias condiciones psicológicas. Por ejemplo, estas rutas pueden verse activadas en exceso en la ansiedad, el estrés post-traumático y el trastorno obesivo-compulsivo, condiciones en las que la experiencia emocional es extrema en relación con la situación. Igualmente, estas rutas pueden estar anormalmente inactivas en personas psicopáticas, que carecen de las reacciones emocionales normales.
Otros estudios en seres humanos han apuntado a la corteza prefrontal en estas condiciones. Cuando esta área está dañada, los pacientes carecen de propiedad emociones y no muestran cambios en el ritmo cardiaco ni las reacciones cutáneas que normalmente acompañan al surgimiento de la emoción.
Para detectar las rutas neurológicas de las emociones los investigadores inyectaron dos moléculas rastreadoras diferentes en la corteza prefrontal y en la espina dorsal de primates.
Estas moléculas viajan por los axones, y se pueden ver las neuronas como estructuras coloreadas en el microscopio: los axones de las neuronas que se originaban en la corteza eran rojos y las neuronas que terminaban en la espina dorsal eran azules. Tanto las estructuras rojas como las azules podían ser vistas juntas en el hipotálamo, específicamente en las áreas involucradas en el control de los órganos periféricos.
El nuevo hallazgo indica que las neuronas de la corteza prefrontal podrían interactuar con las neuronas en el hipotálamo que envían mensajes a la espina dorsal.