Un estudio señala que los deportistas de élite ya retirados tienen menos problemas cardiacos que el resto de población

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 10 junio 2005 21:30

BARCELONA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Hospital de Sant Pau de Barcelona han realizado un estudio que demuestra que los deportistas de élite ya retirados tienen menos factores de riesgo cardiovascular que el resto de la población. El trabajo desmonta el tópico que hacer un exceso de deporte puede ser nocivo para la salud.

La investigación, que hoy se presentó ante un amplio público formado por deportistas ya retirados, ha sido dirigida por el cardiólogo Ricard Serra, de la Unidad de Pruebas de Esfuerzo y Rehabilitación Cardiaca y la doctora del Servicio de Epidemiología de Salud Pública de Sant Pau, Teresa Puig.

Los responsables del estudio analizaron a 157 deportistas españoles ya retirados de la alta competición, la mayoría atletas y nadadores, que desde 1960 a 1990 habían sido controlados por el centro de medicina del deporte de la Residencia Blume de Barcelona y en el F.C. Barcelona.

Todos los deportistas que participaron en el estudio debían tener, en el momento de estar en activo, una frecuencia cardiaca inferior a 50 pulsaciones por minuto, un ritmo que se considera inusual entre la población general y que se conoce con el nombre de bradicardia sinsual extrema (BSE).

Según Serra, tener una pulsación cardiaca muy lenta, algo que se produce en este colectivo, "no es perjudicial para la salud".

"Simplemente es un signo claro de adaptación al entrenamiento físico y que el corazón trabaja en mejores condiciones", precisó.

Únicamente, revisando los controles que se realizaron en el momento de estar en activo, se detectó que un 4,5% de estos deportistas sufrían sensación de mareo, cansancio cardiaco y problemas, lo que "hace recomendable que dejen la competición un mínimo de tres meses", según Serra.

El trabajo demuestra que actualmente el 36% de estos ex deportistas no presenta bradicardia, aunque más del 80% de todo el colectivo continúa practicando ejercicio físico. Sólo el 15% reconoce que hoy en día no hace ningún tipo de actividad.

De hecho, "cuantos menos años hayan pasado desde la retirada de la alta competición y más actividad se realice actualmente más probabilidad hay de mantener la bradicardia", explicó uno de los autores del estudio, el cardiólogo Ricard Serra.

NO ES UN FACTOR DE RIESGO.

El estudio demuestra que haber sido un deportista de élite, aunque este tuviera unas pulsaciones cardiacas inusuales, no es un factor que al cabo de unos años empeore el estado de salud de la persona y aumente sus problemas cardiacos, sino al contrario.

Los antiguos deportistas de élite fuman menos que la población general, tienen menos colesterol en sangre así como unos niveles más bajos de obesidad, hipertensión y diabetes. Estos son factores que pueden conducir a la aparición de una enfermedad cardiaca.

El 9% de los ex deportistas hombres se declara fumador, frente al 40,7% del resto de la población general masculina. El 18,2% de ex deportistas de élite sufre colesterol alto, trastorno que padece el 20,1% del resto de la población española masculina.

El 9,8% de ex deportistas sufre hipertensión --entre las mujeres no se ha detectado ningún caso--, frente al 31,8% del resto de la población masculina. También hay un 2,5% de diabéticos en el colectivo, trastorno que sufre el 7,9% de población masculina.

Entre los participantes del estudio se ha detectado un 4,1% de hombres obesos, sin ningún caso entre las mujeres, frente al 23,5% de obesidad masculina en la población.

EVITAR EL SEDENTARISMO.

El acto de presentación del estudio, en el que participaron 122 hombres y 35 mujeres, ya retiradas de la alta competición, fue presidido por el secretario general del Deporte de la Generalitat de Catalunya, Rafael Niubò.

En su intervención, Niubò aconsejó a la población realizar actividad física para evitar el sedentarismo, que supone un "alto coste para la sanidad catalana" y que "puede afectar a buena parte de la población".

Para promover el ejercicio físico, la Generalitat iniciará en septiembre un plan piloto que involucrará a 20 Centros de Atención Primaria (CAP) de diversas localidades catalanas y 20 instalaciones deportivas.

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