SANTIAGO DE COMPOSTELA 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores del departamento de Física Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) trabaja desde hace años en la obtención de materiales biotecnológicos con importantes aplicaciones, en particular en el campo de la salud.
Una de estas aplicaciones podría ser en el futuro la elaboración de sangre sintética, de modo que pueda sustituir a la natural en intervenciones quirúrgicas, según informó hoy el Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica de la USC.
El responsable del proyecto, el profesor Félix Sarmiento Escalona, explica que se trata de tensioactivos fluorados, "sustancias que cuando están en un medio líquido tienen la capacidad de auto-organizarse en estructuras complejas".
El investigador señala que "estos compuestos tienen un importante potencial de uso terapéutico en el tratamiento de los infartos cerebrales y de miocardio, y también en la conservación de órganos y tejidos".
SUSTITUTOS DE LA SANGRE
Destaca que estos compuestos pueden convertirse en sustitutivos de la sangre como transportadores de oxígeno. "Por ejemplo, cuando se realiza una operación en la que es necesario renovar la sangre del paciente, es posible oxigenar el cerebro mediante la utilización de los citados tensioactivos, como sustitutivos temporales de la sangre, durante la intervención", afirma Sarmiento.
El profesor asegura que se avanza para lograr en el futuro sangre sintética a partir de estos materiales, añadiéndoles los demás componentes sanguíneos. Los investigadores estudian el mecanismo de autoorganización de estas sustancias para caracterizar el proceso. También analizan en qué condiciones físicas es estable la organización de estos materiales con otros componentes, para que el sistema funcione y sea viable la creación de sangre sintética.
TRANSPORTE INTERNO DE FARMACOS
Otra parte más compleja del proyecto es la caracterización física de liposomas fluorados; es decir, modelos de membranas en los que, debido al componente fluorado, se ha aumentado su estabilidad. De esta manera se logra una estructura con importantes aplicaciones biotecnológicas, por ejemplo para el transporte y suministro de fármacos, vacunas, genes, marcadores y otros materiales.