MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Anti-Sida Española (FASE) insta a las comunidades
autónomas a fomentar la realización de test para prevenir esta
enfermedad, con la ayuda de las subvenciones para programas contra el
VIH aprobadas el viernes por el Consejo de Ministros.
En declaraciones a Europa Press, la experta en sida y miembro del
Patronato de la Fundación Anti-Sida Española (FASE) Pilar Estébanez,
exigió a las Administraciones Públicas "una política muy contundente
para que la población se haga el test y para que la percepción del
riesgo no se vaya olvidando, sobre todo entre los jóvenes y los
colectivos con prácticas de riesgo".
Por ello, aseguró que la concesión de estas subvenciones,
enmarcadas en el Plan Nacional sobre el Sida y por valor de 4,8
millones de euros, son "una necesidad" para hacer "campañas de
prevención y apoyar otros proyectos, como la atención social, donde
los presupuestos son deficitarios".
Según afirmó, "en estos momentos, el problema del sida se ha
olvidado en España". En este sentido, Estébanez explicó que el número
de casos de sida está aumentando entre la población más joven, "donde
ya no tenía que existir", y que aún existen casos de sida infantil,
"pese a que todas las mujeres se tenían que hacer la prueba".
Asimismo, se ha acortado el periodo entre el diagnóstico y la
manifestación de la enfermedad.
DEJACIÓN ADMINISTRATIVA Y MENOR ASUNCIÓN DEL RIESGO
A su juicio, una de las causas de esta situación es que existe una
"dejación", sobre todo en comunidades autónomas como Madrid, "donde
no hay liderazgo técnico ni político". Además, "han disminuido las
campañas".
Por otro lado, la población "ya no asume el riesgo", lo que se
refleja en el escaso número de pruebas para detectar el virus. Entre
los factores de esta falta de preocupación señaló que el colectivo
nuevo de jóvenes "no ha vivido el miedo al sida".
Estébanez denunció una "ausencia total" de atención social. Según
afirmó, no hay servicios de orientación, ni una red real de atención
a los colectivos afectados. Además, los enfermos sufren
"discriminación y estigmatización", no sólo en el acceso al trabajo,
sino "hasta para las viviendas".
Por este motivo, pidió a las comunidades autónomas y a los
ayuntamientos que comiencen a trabajar en este campo y "no dejar que
las ONG hagan los programas".