El Hospital La Fe sigue un procedimiento de vigilancia en pacientes transfundidos para evitar reacciones adversas

Europa Press Ciencia
Actualizado: domingo, 23 marzo 2003 10:57

VALENCIA, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Banco de Sangre del Hospital Universitario La Fe de Valencia

sigue un procedimiento de vigilancia en los pacientes que han

recibido una transfusión de sangre, con el fin de controlar y evitar

posibles reacciones adversas. Este procedimiento, que se viene

aplicando en el centro desde hace años, ha pasado a ser obligatorio

con la entrada en vigor del decreto aprobado por el Consell por el

que se aprueba la creación del Sistema de Hemovigilancia de la

Comunidad Valenciana, según informaron hoy fuentes de la Generalitat.

Según establece este decreto, la hemovigilancia consiste en el

"establecimiento de los mecanismos idóneos para detectar cualquier

efecto adverso o imprevisto producido por la transfusión de sangre

y/o hemoderivados, la recogida de los datos correspondientes y el

análisis posterior de los mismos". Esta información abarcará todo el

proceso de la transfusión, es decir, donación, fraccionamiento,

procesamiento, distribución y posterior administración a los

pacientes, señalaron las mismas fuentes.

Cuando un paciente recibe una transfusión de sangre puede sufrir

una reacción adversa inmediata como hipotensión, hipertensión, fiebre

o escalofríos, entre otras, o una reacción adversa tardía, cuando el

paciente presenta anomalías analíticas con manifestaciones clínicas

después de ser transfundido, indicaron.

Con este sistema se trata de controlar todo el proceso desde el

momento de la donación de la sangre hasta su transfusión. Según

explicó la jefa del Servicio de Hematología y Hemoterapia y

responsable del sistema de Hemovigilancia de La Fe, la doctora María

Luisa Marty, "esta herramienta elabora una serie de parámetros que se

medirán en el receptor y que permitirán valorar el resto de los

procesos y proporcionar información de cuantos efectos adversos

aparecen, de qué clase son y qué imputación corresponde a la sangre

en cada una de ellas".

La información suministrada por el Sistema de Hemovigilancia

resulta de "gran importancia" desde el punto de vista sanitario, ya

que aplicará los mecanismos de alerta necesarios para la prevención

de enfermedades transmisibles, así como de otras complicaciones

derivadas del procesamiento y manipulación de los hemoderivados,

informaron.

DECLARACION OBLIGATORIA

El programa conlleva la declaración obligatoria por parte de los

facultativos correspondientes de todas las reacciones adversas

imputables al proceso de transfusión que a corto o a largo plazo

puedan tener un riesgo vital para los pacientes.

Este sistema, que ya se aplica en varios países de la Unión

Europea, implicará en primera instancia una selección adecuada del

donante, el cual deberá estar absolutamente informado y concienciado.

Asimismo, la extracción de sangre se realizará de manera ordenada

extremando las medidas de asepsia y comprobación de material,

indicaron.

Se tendrá que conocer la identidad del receptor, así como las

analíticas preceptivas de éste. Además, la transfusión deberá

realizarse al paciente que realmente la precise. Según este sistema,

se deberán comunicar todas las reacciones adversas que padezca el

paciente e instaurar los procedimientos adecuados que aseguren la

trazabilidad de los hemocomponentes transfundidos, señalaron.

Así, se deberá realizar un seguimiento del paciente en caso de que

sufriera dichas reacciones adversas tras la transfusión, y de

aquellas otras personas que hubieran recibido sangre del mismo

donante para verificar si la sangre transfundida es la responsable de

dichas anomalías, según las mismas fuentes.

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23-Mar-2003 10:00:04

(EUROPA PRESS)

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