Actualizado 30/06/2011 20:53 CET

Los humanos modernos nunca convivieron con el Homo erectus

Homo Erectus
KEVINZIM/WIKIMEDIA COMMONS

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los seres humanos modernos nunca coexistieron con los Homo erectus, en contra de lo que apuntaban algunas hipótesis de la evolución humana, según nuevas excavaciones realizadas en Indonesia.

La investigación, publicada en el Diario PLoS ONE, Ofrece nuevas perspectivas sobre la naturaleza de la evolución humana, lo que sugiere un papel para el Homo erectus diferente al que se había pensado previamente. El trabajo fue realizado por el Proyecto de la Terraza del Río Solo (SORT en inglés), un grupo internacional de científicos dirigido por los antropólogos Etty Indriati de la Universidad Gadjah Mada de Indonesia y Susan Antón de la Universidad de Nueva York.

El Homo erectus es considerado un ancestro humano directo: se asemeja a los humanos modernos en muchos aspectos, a excepción de su cerebro más pequeño y el cráneo diferente, y fue el primero de nuestros antepasados en emigrar fuera de África, aproximadamente hace 1,8 millones de años. El Homo erectus se extinguió en África y gran parte de Asia hace unos 500.000 años, pero parecía haber sobrevivido en Indonesia hasta hace alrededor de 35.000 a 50.000 años, en el sitio de Ngandong a orillas del río Solo. Estos Homo erectus habrían compartido entorno con los primeros miembros de nuestra propia especie, Homo sapiens, que llegó a Indonesia hace unos 40.000 años.

La existencia de las dos especies al mismo tiempo tiene importantes implicaciones para los modelos sobre los orígenes de los humanos modernos. Uno de los modelos, el modelo de sustitución o 'fuera de África', predice esa superposición. Sin embargo, otro, el modelo multirregional, que postula que los seres humanos modernos se originaron como consecuencia de las contribuciones genéticas de las poblaciones de homínidos de todo el Viejo Mundo (África, Asia, Europa), no lo hace. La supervivencia tardía de Homo erectus en Indonesia se ha utilizado como una línea de apoyo a la salida del modelo de 'fuera de África'.

Sin embargo, los resultados del Proyecto SORT muestran que el tiempo del Homo erectus en la región terminó antes de que los seres humanos modernos llegaron allí. Los análisis de los restos óseos hallados en los sedimentos de los estratos que se estudian en el yacimiento del Río Solo sugieren que el Homo erectus se había ido por lo menos 143.000 años atrás, y probablemente más de 550.000 años atrás. Esto significa la desaparición del Homo erectus se produjo mucho antes de la llegada del Homo sapiens.