El Instituto de Tecnología Cerámica desarrolla un sistema para medir la conductividad térmica de materiales cerámicos

Europa Press Ciencia
Actualizado: lunes, 6 diciembre 2004 10:01

CASTELLÓN, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) desarrollará un método de medida de la conductividad térmica de materiales cerámicos utilizados en la edificación. Se trata de un sistema "fiable y exacto de medida que permitirá medir de forma correcta la conductividad térmica de materiales, así como optimizar sus composiciones de materiales en función de la mayor o menor conductividad que se pretenda conseguir", según informaron fuentes de la Generalitat.

El proyecto cuenta con una subvención del IMPIVA de 48.500 euros para "analizar los diferentes métodos de medición existentes, y poner a punto un método que permita realizar ensayos con probetas de espesor similar al de los productos comerciales".

La ayuda del IMPIVA "forma parte del compromiso de la Conselleria de Empresa, Universidad y Ciencia de respaldar proyectos de I+D+I, y reforzar los servicios tecnológicos que prestan los Institutos Tecnológicos de la Comunidad a las empresas", indicaron.

La conductividad térmica en materiales cerámicos para la edificación es una característica a la que "hasta el momento no se le ha otorgado mucha importancia". El ITC quiere con esta iniciativa, "dar respuesta al sector que demanda un método sencillo y fiable que determine la conductividad térmica de estos materiales a temperatura ambiente".

Con el desarrollo de un método "efectivo de medida", el ITC quiere posicionarse como "organismo de referencia en materia de I+D en el ámbito nacional y europeo", indicaron las mismas fuentes. El desarrollo de este método va a posibilitar "contar con una futura base de trabajo para estudios posteriores de mejora y desarrollo de nuevos materiales cerámicos con conductividad térmica controlada".

La obtención de productos con "mejores propiedades térmicas" repercutirá en el "incremento de la calidad de los mismos" y "favorecerá la competitividad del tejido empresarial valenciano". Las pequeñas y medianas empresas (pymes) tendrán a su alcance una herramienta para optimizar las composiciones. De esta forma "se conseguirán productos de mayor o menor conductividad térmica en función de las necesidades de la edificación", informaron las mismas fuentes.

VIVIENDAS ECOLÓGICAS

Esta naturaleza de los materiales cerámicos posibilita su aplicación en recubrimientos de exteriores y fachadas ventiladas. Un "adecuado" método de evaluación de conductividad permitirá diseñar viviendas "más ecológicas capaces de aislar del frío en ambientes con temperaturas más bajas, o mantener la casa fresca en climas más cálidos", explicaron.

Según el tipo de producto que desarrollen las empresas el impacto será diferente, siendo las empresas dedicadas a la fabricación de bloques de termoarcilla y baldosas las "más beneficiadas", ya que "podrán controlar más las características técnicas de sus productos y darles salida en el mercado de revestimientos de fachadas para la mejora del aislamiento térmico de las viviendas".

Esta investigación forma parte de la línea estratégica del ITC de potenciación de la investigación de la tecnológica emergente acorde con la normativa europea, y el fomento del uso de las nuevas tecnologías entre las empresas de la Comunidad valenciana "con el fin de mejorar su competitividad", señalaron.

Una vez obtenidos los resultados, se difundirán y transferirán a las pyme del sector cerámico para "dar respuesta a las demandas del mercado al que van destinados sus productos".

EXIGENCIAS NORMATIVAS

Actualmente, el marcado CE "obliga a los fabricantes de materiales de construcción destinados a la albañilería a declarar la conductividad térmica como una de las características del producto, siguiendo los parámetros de la norma UNE-EN 1745", señalaron. Sin embargo, esta normativa "no define los métodos indicados para determinar dicha conductividad", de forma que los fabricantes realizan sus productos basándose en "la experiencia y la intuición más que en medidas experimentales".

A pesar de existir normas de evaluación de la conductividad, éstas no son específicas de materiales como baldosas, tejas o ladrillos.

Estas fuentes de medición no son fiables "porque engloban en una misma categoría a los productos elaborados a partir de materias primas arcillosas, mientras que la conductividad térmica difiere en función de la porosidad del material", comentaron.

La ausencia de método "impide a las empresas controlar la conductividad a nivel industrial y no contribuye a la eficiencia energética de los materiales para la edificación".

Además, las exigencias del mercado europeo y la aparición de nuevos productos en la edificación "hacen necesaria la presencia de un sistema que determine la resistencia térmica de los materiales".

"Un método de estas características --añadieron las mismas fuentes-- permitirá a las empresas verificar si sus productos cumplen las normas, y garantizará la efectividad de las prestaciones de los nuevos productos".

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