Investigadores desvelan un nuevo objetivo molecular para tratar el cáncer de piel

Europa Press Ciencia
Actualizado: domingo, 13 julio 2003 18:54

MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio, por es
pecialistas de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) ha

confirmado el rol principal de una enzima, denominada "JNK2", en el

desarrollo de los cánceres de piel.

Las conclusiones de la investigación, dadas a conocer en la

reunión de la Asociación Americana de Investigación sobre el Cáncer

que se celebra en Washington, indican que JNK2 debería ser tenida en

cuenta como un objetivo en la prevención y tratamiento de este tipo

de cánceres. Los rayos ultravioleta del sol son los principales

responsables del cáncer de piel, que suponen casi la mitad de los

cánceres en el mundo occidental.

El proceso del desarrollo del cáncer implica una serie de

interacciones en cadena entre compuestos bioquímicos de la piel, que

se convierten en los objetivos terapéuticos potenciales. Muchos

cánceres humanos muestran una alta actividad en alguna forma de la

enzima JNK, y el enzima se activa también con la luz del sol.

Incluso en una leve exposición al sol de unos cuantos minutos, la

actividad de JNK en la epidermis aumenta. En estos casos la actividad

no se mantiene en un grado alto todo el tiempo. No obstante, si la

exposición al sol es más prolongada, entonces la actividad de JNK se

vuelve elevada permanentemente y ahí es donde se desarrolla el

cáncer.

El nuevo trabajo demuestra que ciertas formas de actividad de JNK

suponen un paso clave en el proceso mediante el cual crecen los

cánceres de piel no melanoma. En experimentos con ratones, los

autores del presente trabajo se centraron en dos enzimas que se sabe

que son activadas por los factores que hacen que las células se

dividan y que se han considerado importantes en la reacción de las

células de la piel a la luz ultravioleta.

De las dos enzimas, llamadas JNK1 y JNK2, tan sólo la última,

JNK2, resultó tener una función importante en el desarrollo de

tumores. Los datos indican que cuando JNK2 está ausente, las células

de la piel se inhiben o, al menos, retrasan su reacción a la luz

ultravioleta. Por ello, los autores del nuevo trabajo esperan que su

hallazgo pueda resultar en la aplicación de nuevas terapias para

combatir o retrasar el cáncer de piel en seres humanos.

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