MADRID 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio, desarrollado por investigadores de Massachusetts General Hospital (MGH) Rheumatology Unit (EE.UU.) y publicado en la última edición de New England Journal of Medicine, señala que que la ingestión de productos lácteos, particularmente los bajos en grasa, pueden ser protectores contra al gota.
El estudio explica el rol de la alimentación en el riesgo de desarrollar esta enfermedad, que es la forma más común de artritis inflamatoria en hombres. Echando una mirada general al amplio rango de factores dietéticos, el estudio confirma la sospecha de que el consumo de carnes ricas en purina y de mariscos aumenta el riesgo de gota.
También determina que los vegetales ricos en purina y la ingestión general de proteínas no aumentan este riesgo. La gota es una dolorosa condición causada por los depósitos de ácido úrico en el tejido conectivo, a menudo las articulaciones de los pies o de los tobillos, que deriva en artritis inflamatoria.
Pese a que los ataques de gota pueden remitir en unos días, la repetición de éstos ataques puede causar un daño permanente en las articulaciones y la enfermedad resulta a menudo en discapacidad y en la necesidad de cuidados médicos frecuentes. Dado que el ácido úrico se forma por la degradación de purinas "compuestos hallados en todos los tejidos humanos y en muchos alimentos" a los pacientes con gota se les recomienda que eviten los alimentos ricos en purinas. Dado que muchos productos animales son ricos en estos compuestos, también se recomienda evitar las proteínas animales.
Hasta ahora, sin embargo, la asociación de estos alimentos con el riesgo de gota no se había confirmado en ningún estudio. El estudio se ha desarrollado mediante un seguimiento inicial de 47.000 hombres de los cuales 730 contrajeron gota. Un estudio completo de la alimentación de estas personas permitió determinar cómo la dieta tenía relación con el riesgo de la citada enfermedad. Los resultados confirman que el consumo de carne, en particular de vaca, cerdo y cordero, aumentaba notablemente el riesgo de gota y que el consumo de todo tipo de mariscos suele comportar aún un mayor riesgo.
Curiosamente, no se vieron aumentos en el riesgo con el consumo de vegetales ricos en purinas --como los guisantes, las alubias, los champiñones, la coliflor y las espinacas-- ni tampoco con el consumo general de proteínas. El estudio observó, sin embargo, que existe en potencial efecto protector de las verduras y de las proteínas de los lácteos, algo que ya se había observado en estudios anteriores, pero que aún está por confirmar en posteriores investigaciones.