MADRID 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Agencia Espacial estadounidense (NASA) ha localizado por primera vez la molécula derivada de los halocarbonos producidos por la actividad humana y la industria, y que, años después de su prohibición por la Convención de Montréal, siguen destruyendo la capa de ozono.
Según informa la NASA, gracias a las observaciones realizadas en 1999 y 2000 por una de sus misiones en el Artico, un equipo de científicos de la Universidad de Harvard han conseguido por primera vez pasar del terreno teórico a la observación práctica, tras años de especulación sobre la relación del peróxido de cloro con la destrucción del ozono. Esta molécula está formada por dos moléculas idénticas de monóxido de cloro.
Hasta la fecha, había sido creada y detectada en laboratorio, y se pensaba que, en la atmósfera, podía encontrarse en la especialmente fría estratosfera que se sitúa sobre los dos polos del planeta. Según el principal autor del estudio en Harvard, Rick Stimpfle, las observaciones de 1987 ya indicaban que la pérdida de la capa de ozono estaba relacionada con el monóxido de cloro, pero hasta ahora el peróxido no se había detectado.
El monóxido y el peróxido de cloro proceden principalmente de los gases de halocarbonos, moléculas creadas por la actividad humana para usos industriales como la refrigeración, y que también tienen efecto invernadero. Fueron prohibidas por la Convención de Montréal de 1987 aunque persistirán en la atmósfera durante décadas. De hecho, según el profesor Stimpfle, la mayor parte del cloro que se encuentra actualmente en la estratosfera sigue procediendo "de fuentes inducidas por el hombre".
La molécula de peróxido de cloro absorbe la luz solar y se fractura en dos átomos de cloro y una molécula de oxígeno. Los átomos de cloro liberados son altamente reactivos con las moléculas de ozono, rompiéndolas y reduciendo así la capa de ozono; el peróxido de cloro vuelve a formarse, reanudándose así todo el proceso.