Actualizado 03/11/2011 12:38

Si hubo vida en Marte, debió de ser subterránea

Marte
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MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio de la NASA sugiere que si alguna vez existió vida en Marte, los hábitats más duraderos para alojarla existieron con mayor prababilidad debajo de la superficie del planeta rojo.

Una nueva interpretación de años de datos de los mapas de composición mineral obtenidos en 350 emplazamientos en Marte por orbitadores europeos y de la NASA, sugiere que los ambientes marcianos con abundante agua líquida en la superficie solo existieron durante periodos cortos.

Estos episodios se produjeron hacia el final de un periodo de varios cientos de millones de años, durante los cuales el agua caliente interactuó con las rocas del subsuelo. Esto tiene implicaciones sobre si la vida existió en Marte y la forma en que la atmósfera ha cambiado.

"Los tipos de minerales de arcilla que se formaron en el subsuelo poco profundo están por todas partes en Marte", dijo John Mustard, profesor de la Universidad Brow y co-autor del estudio, que se publica en la revista Nature. "Los que se forman en la superficie se encuentran en lugares muy limitados y son muy raros."

El descubrimiento de minerales de arcilla en Marte en 2005 indica que el planeta disfrutó alguna vez de condiciones cálidas y húmedas. Si esas condiciones hubieran existido en la superficie durante un largo periodo, el planeta habría necesitado una atmósfera mucho más gruesa, con el fin de preservar el agua de la evaporación o congelación. Los investigadores han buscado pruebas de los procesos que podrían causar una atmósfera densa que se pierde con el paso del tiempo.

Este nuevo estudio apoya la hipótesis alternativa de que el agua caliente persistente quedó confinada al subsuelo y que muchas características erosivas tuvieron lugar durante breves periodos en los que el agua líquida fue estable en la superficie.

"Si los hábitats de superficie fueron de corto plazo, eso no significa que debamos ser pesimistas sobre las perspectivas de vida en Marte, sino que dice algo acerca de qué tipo de ambiente debe ser estudiado con prioridad", dijo el autor principal del informe, Bethany Ehlmann, profesor asistente en el Instituto de Tecnología de California y científico en el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena. "El hábitat de Marte más estable en largos períodos de tiempo parece haber estado en el subsuelo. En la Tierra, medioambientes geotermales subterráneos tienen activos ecosistemas".

El descubrimiento de los minerales de arcilla por el espectrómetro OMEGA de la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea se añade a anteriores pruebas de agua líquida marciana. Las arcillas se forman a partir de la interacción del agua con la roca. Diferentes tipos de arcilla son el resultado mineral de diferentes tipos de condiciones de humedad.

Durante los últimos cinco años, los investigadores utilizaron OMEGA y el espectrómetro CRISM a bordo de la Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA para identificar los minerales de arcilla en miles de lugares en Marte. Los minerales de arcilla que se forman donde la proporción de agua que interactúa con la roca es pequeña por lo general mantiene los mismos elementos químicos, como las rocas volcánicas originales alteradas en segundo término por el agua.

El estudio interpreta que este es el caso de la mayoría de los terrenos en Marte con arcillas de hierro y magnesio. Por el contrario, los entornos con mayores coeficientes de agua de superficie pueden alterar más las rocas. Elementos solubles son arrastradps por el agua, y forman diferentes arcillas ricas en aluminio.

Otra clave es la detección de un mineral llamado prehnita. Se forma a temperaturas superiores a 200 grados Celsius. Estas temperaturas son típicas de ambientes hidrotermales subterráneos en lugar de las aguas superficiales.

"Nuestra interpretación es un cambio de pensar que el ambiente cálido y húmedo estaba sobre todo en la superficie a que en realidad estaba en su mayoría en el subsuelo, con excepciones limitadas", dijo Scott Murchie, de la Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory en Laurel, Maryland, co-autor del informe e investigador principal de CRISM.

Una de las excepciones puede ser el cráter Gale, el blanco emplazamiento al que estará dirigida la inminente misión del Mars Science Laboratory de la NASA. A bordo del rover Curiosity, sus equipos investigarán las capas que contienen arcilla y minerales de sulfato.

Otra misión de la NASA en 2013, MAVE, que estudiará las condiciones de la atmósfera marciana, puede proporcionar evidencias a favor o en contra de esta nueva interpretación de la historia ambiental del planeta rojo. El nuevo e3studio predice que MAVEN concluirá que la atmósfera marciana no pudo ser suficientemente gruesa como para proporcionar condiciones de calor y superficie húmeda durante un período prolongado.