Actualizado 12/05/2009 20:21

El Sol no está influyendo en el calentamiento global

Sol
NASA/JPL

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Los cambios en la actividad del Sol no están determinando en modo alguno en el calentamiento global que sufre la Tierra, en contra de lo que sostienen los escépticos con que el cambio climático se deba a las emisiones de gases de efecto invernadero, según ha concluido un nuevo estudio.

Los investigadores Peter Adams, de la Universidad Carnegie Melon (EEUU), y Jeff Pierce, de la Universidad Dalhousie, en Halifax (Canadá), han desarrollado un modelo para comprobar la controvertida hipótesis que sostiene que los cambios en la actividad solar están influyendo en el calentamiento global en la Tierra.

La hipótesis que sometieron a prueba era que un incremento en la actividad solar reduce la nubosidad debido a modificaciones en los rayos cósmicos. Asi, como las nubes se reducen, llega más luz solar a la superficie terrestre, causando un calentamiento. Algunos escépticos sobre el cambio climático habían tratado de utilizar esta hipótesis para sugerir que los gases de efecto invernadero podían no ser los principales responsables del calentamiento global, en contra del criterio mayoritario de los científicos.

En una investigación publicada en la revista Geophysical Rsearch Letter, publicada en la revista Science, Adams y Pierce informan de las primeras simulaciones atmosféricas de cambios en la formación de iones atmosféricos y partículas resultante de las variaciones en el sol y los rayos cósmicos, informa Science Daily. Encontraron que los cambios en la concentración de partículas que afectan a las nubes son en realidad cien veces más pequeños que lo requerido para afectar al clima.

"Hasta ahora, los defensores de esta hipótesis podían aseverar que el Sol estaría causando el calentamiento global, porque no había un modelo por ordenador que realmente probara o desmintiera ese supuesto", explicó Adamas. "El problema básico con esta hipótesis es que las variaciones solares probablemente cambian los índices de formación de nuevas partículas menos de un 30 por ciento en la atmósfera. Además, esas partículas son extremadamente pequeñas y necesitan crecer antes de que puedan afectar a las nubes. La mayoría no persiste tanto como para conseguirlo", añadió.

Adams y Pierce consideran que la hipótesis de que el Sol afecta al calentamiento global debe ser abandonada. "Ninguna simulación por ordenador de algo tan complejo como la atmósfera podrá ser nunca perfecta", dice. "Los defensores de la hipótesis de los rayos cósmicos tratarán probablemente de cuestionar estos resultados, pero el efecto es tan débil en nuestro modelo que resulta difícil para nosotros aceptar que su resultado básico cambie".