MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
El fármaco compuesto de levopoda, carbidopa y entacapona, comercializado por Novartis como 'Stalevo', ha demostrado un mayor beneficio en los enfermos de Parkinson, al aumentar el efecto de la dopamina, compuesto químico que reduce los síntomas, en 45-50 minutos frente a la administración de levodopa únicamente, según datos presentados hoy.
La levodopa es el fármaco diana en la terapia de la enfermedad de Parkinson que al llegar al cerebro se trasforma en dopamina. Sin embargo, al ingerirse, la levodopa recorre un largo camino y se degrada en el organismo a causa de dos enzimas, la dopadescarboxilasa periférica (DDC) y la catecol-O-metiltransferasa (COMT). La levodopa se administra en tres o cuatro comprimidos al día con un inhibidor de la DDC, carbidopa o benserazida pero a pesar de ello, su efecto en el enfermo dura aproximadamente 90 minutos, por lo que el paciente fluctúa entre períodos libres de síntomas y otros con ellos.
'Stalevo' optimiza el tratamiento con levodopa al añadir, además de la carbidopa, un inhibidor de la enzima COMT, entacapona, lo que garantiza que llegue más cantidad de dopamina al cerebro. "La llegar más cantidad el efecto dura más y se ganan 2 horas de buena movilidad al día, algo muy importante para los pacientes con Parkinson", explicó el doctor Gurutz Linazasoro, del Centro de Neurología en San Sebastián.
Así, según el estudio SINCOM, un 94 por ciento de los pacientes consideraron el fármaco más simple de dosificar y un 84 más cómodo de usar y más fácil de manejar. Mientras, el 85 por ciento de los médicos señalaron que el tratamiento con 'Stalevo' había sido un éxito y lo calificaron como más simple de dosificar, más cómodo y más fácil de cumplir.
Por otro lado, de acuerdo con estudios en animales, este medicamento indicado cuando ya han aparecido los síntomas, podría ser útil desde el inicio del tratamiento para evitar la aparición de complicaciones a largo plazo, el llamado 'wearing-off' o deterioro de fin de dosis, que se produce en casi la mitad de los pacientes tratados con levopoda al cabo de dos años.
El 'wearing-off' consiste en la reaparición de síntomas antes del momento de la toma de la siguiente dosis del medicamento debido a la menor capacidad de las células de retener la dopamina a medida que avanza la enfermedad. Cuando aparecen las fluctuaciones motoras, por la respuesta deficiente al fármaco, se pueden dar otros efectos secundarios como discinesias (movimientos incontrolados de rotación o contorsión) o distonias (calambres musculares prolongados), comentó la doctora Rosario Luquín, vicepresidenta de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
TRATAMIENTOS SINTOMÁTICOS
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa, incapacitante que se caracteriza por temblor, lentitud en los movimientos (bradicinesia) y rigidez creciente en los músculos. Se trata de una degeneración crónica y progresiva de las estructuras cerebrales encargadas de la coordinación del movimiento, el equilibrio, el mantenimiento del tono muscular y la postura.
En España aproximadamente hay unos 100.000 afectados y más de 4 millones en todo el mundo, aunque se calcula que la prevalencia real podrías es de 180-200 pacientes por cada 100.000 habitantes, convirtiéndose en la segunda enfermedad neurodegenerativa en las personas mayores. Hasta ahora se dispone sólo de tratamientos sintomáticos, la mayoría pretenden mejorar la acción de la dopamina o potenciar su formación, los expertos coinciden al señalar que la curación de la enfermedad pasa por conocer sus causas o actuar sobre los mecanismos que producen la muerte de las neuronas.