Actualizado 26/09/2001 12:40
- Comunicado -

(1) Henkel, la compañía de marca y tecnología, cumple 125 años de innovación

Henkel, una historia de creación de marca

DUSSELDORF (ALEMANIA), 26 (PRNewswire)

Empresas nuevas, innovaciones, marcas y mercados, temas que

aparecen frecuentemente en las noticias, asuntos que fascinan a la

comunidad de negocios y a los medios. Pero cualquiera que piense que

estas son nuevas áreas de interés, está totalmente equivocado. La

historia de Henkel es una prueba inequívoca: de una fábrica de

detergentes pasó a ser un grupo internacional de empresas con 64.000

empleados en 75 países y una facturación de 12.800 millones de euros.

La fecha clave es el 26 de septiembre de 1876. Fritz Henkel, un

empresario del estado alemán de Hesse, monta en Aquisgrán una pequeña

fábrica de detergentes. Los activos de su compañía son sus ideas que

mejoran y simplifican la vida cotidiana, ideas tan buenas que

perduran. En todos sus proyectos, tiene una cosa en mente, un solo

grupo al que apunta: el ama de casa. Se ha echado la piedra angular

de un futuro luminoso. En la actualidad, Fritz Henkel está

considerado uno de los fundadores y creadores de la mercadotecnia y,

como tal, un pionero de los productos de marca alemanes que muy

pronto se extendieron por todo el mundo.

Fritz Henkel no tardó en comprender en qué actividad podría

ayudar mejor al ama de casa: en el lavado de la ropa, que a fines del

siglo XIX era una labor pesada y fatigosa. A principios de 1878,

cuando su compañía se trasladó a Dusseldorf, Henkel lanzó al mercado

su Henkel's Bleaching Soda, un detergente en polvo para lavar con

efectos insólitos para la época: impedía que la ropa lavada se

pusiera amarilla. Las amas de casa advirtieron rápidamente esta

ventaja y

compraron el nuevo detergente. Pero no sólo el producto era el más

avanzado de su época, sino que Fritz Henkel se aseguró de que el

exitoso detergente se vendiera en cómodas bolsas de papel, con un

nombre y una marca comercial propios. En todas las tiendas y

establecimientos se vendía con el mismo precio y siempre con la misma

calidad. Ese fue el primero de los productos de marca de Henkel, que,

al igual que hoy, el fundador del grupo promovió mediante una intensa

publicidad. Ese fue el principio de la historia de Henkel como uno de

los primeros "creadores de marcas".

De Persil a Vernel

Fritz Henkel siempre creyó firmemente que la única manera de

adelantar su negocio era mediante la innovación, y demostró que

estaba en lo cierto. En 1907, él y sus hijos, Fritz y Hugo, gerente

de ventas y jefe de producción de la compañía, respectivamente,

lanzaron al mercado el primer "detergente de acción automática",

Persil, llamado así por sus componentes, perborato y silicato. Este

producto supuso el final de los siglos de trabajo duro en el

lavadero. Sin tener que restregarla contra una tabla, sin echarle

lejía, la ropa quedaba con un color blanco brillante. Persil se

convirtió en un término famoso a una velocidad vertiginosa y fijó un

hito histórico en el futuro de la compañía. Además, durante el año en

que nació Persil, Fritz Henkel y sus dos hijos manifestaron de nuevo

su agudo sentido comercial al exportar los productos Henkel a países

europeos vecinos, lo que sería el primer paso hacia la conversión en

una compañía internacional.

Los Henkel no se detuvieron ahí. Con el paso de los años, Persil

mejoró constantemente, siempre un paso más allá de las necesidades de

las usuarias. Esta capacidad para anticiparse a las necesidades de

los consumidores ha hecho de Henkel uno de los principales

fabricantes de detergentes del mundo. Con el desarrollo de un

sustituto del fosfato, Zeolith A (el nombre de marca de Henkel es

Sasil), Henkel dio un paso hacia la compatibilidad ambiental. Así,

introdujo en el mercado Persil Megaperls, un detergente de acción

máxima en el menor espacio posible, y la compañía lanzó detergentes

tipo gel para ropa blanca y de colores y detergentes potentes, sin

colorantes ni fragancias, para piel sensible. Más recientemente en el

curso de su larga historia de innovaciones, Henkel lanzó sus tiras de

detergentes, pequeñas tabletas de fácil uso.

Junto con el producto insignia Persil, que en Alemania se

convirtió en sinónimo de detergente, se crearon otras marcas: Perwoll

para ropa de lana, Fewa para tejidos delicados, y Vernel, un

suavizante de tejidos. Entretanto, los consumidores sabían bien que

Henkel significaba una calidad impecable y que Henkel siempre tenía

el detergente adecuado para sus necesidades. Pero Henkel no se detuvo

en los detergentes para la ropa.

De Ata a Pril

Fue esta noción de innovación la que llevó a Fritz Henkel y a sus

hijos al mercado de la limpieza doméstica en 1920. Ata fue el nombre

del primer agente limpiador de Henkel, al que siguió nueve años

después el lavavajillas Imi. Aquí también las creaciones surgieron a

un ritmo rápido. Al adquirir la firma Thompson, fabricante de

detergentes y de limpiadores domésticos, Henkel expandió con gran

rapidez su negocio de productos de limpieza para el hogar. Con

productos de calidad y marcas memorables, el negocio de Henkel

floreció gracias a nombres como Sidolin, Sofix y Biff, lanzados en

las décadas siguientes. Del mismo modo que sus primos de marca, estos

recién llegados también disfrutaron de la ventaja de ser una

verdadera ayuda en los quehaceres domésticos gracias a su calidad

sobresaliente. Pril fue una demostración adicional de la fortaleza de

Henkel. En su lanzamiento en 1951, Pril asombró al mercado con su

calidad: lo que limpiaba quedaba tan claro como el cristal, una

innovación que muchas amas de casa habrían querido tener 50 años

antes. Incluso ahora, Pril es una especie de culto en Alemania y es

el líder de la innovación y del mercado en los detergentes para lavar

platos a mano. Uno de los elementos de publicidad recurrentes de la

marca, las flores de Pril, pegadas a los envases como calcomanías

desechables, y que decoraron muchas cocinas en la década de 1970,

adquirieron de la misma forma un carácter legendario.

De Metylan a Loctite

Fue una combinación de inventiva, el espíritu empresarial del

fundador de la Henkel y un problema con los suministros lo que en

1922 motivó la puesta en marcha un nuevo negocio: la producción de

adhesivos destinados en un principio al empaquetado de los productos

de la compañía. Sólo un año más tarde, Henkel percibió que había

prometedores mercados de venta fuera de la Compañía y comenzó a

ampliar su producción con gran éxito.

A pesar de esta incursión inicial, no fue hasta 1945 que

aparecieron en el mercado los primeros adhesivos DIY. En 1953

Alemania estaba sumida en la reconstrucción. Por fin se podía

adquirir una casa propia, uno de los grandes deseos de los alemanes.

De ahí que hubiera una gran actividad de construcción y renovación.

Henkel lanzó su pasta para papel de paredes Metylan y actualmente el

producto es la marca principal en este segmento del mercado alemán.

Una idea de Henkel sobre adhesivos, que se remontaba a la década

de 1960, había ganado mientras tanto el aplauso mundial: la barra de

adhesivo Pritt. El objetivo de la Compañía era crear una goma con una

técnica de aplicación especial, única y muy distinta a la de las

otras gomas adhesivas para papel. Los laboratorios Henkel trabajaron

en el proyecto a un ritmo febril. Los investigadores tuvieron una

idea brillante: una barra de adhesivo que no goteara, fuera fácil de

usar y segura para los niños. La primera barra de pegamento Pritt

apareció en las tiendas en 1969. Hoy es el líder del mercado, se usa

para pegar en más de 120 países y Pritt se ha convertido en una marca

general para una gran variedad de productos para pegar, corregir y

destacar. Como sucede siempre en Henkel, todos los productos Pritt se

han mejorado con los años para beneficio del consumidor, o se han

desarrollado de nuevo para hacer un poco más fácil el quehacer

cotidiano.

(Continúa...)

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