MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
La rotura del aneurisma de aorta puede evitarse sin necesidad de operar gracias a la radiología intervencionista. Entre las ventajas de esta técnica destaca la posibilidad de realizarla en una sala de radiología intervencionista, sin ocupar un quirófano. De esta forma, según el doctor José Joaquín Martínez, del Hospital Dr. Peset de Valencia, se evitan los problemas de saturación y se descongestionan las listas de espera existentes. El procedimiento se realiza mediante anestesia local en ambas ingles, al igual que una arteriografía (prueba clínica que consiste en visualizar los vasos sanguíneos mediante rayos X), por lo que el doctor Martínez ha comprobado que el paciente percibe la intervención como una prueba y no como una operación.
Hasta ahora, el tratamiento clásico para el aneurisma de aorta ha sido la cirugía mediante la realización de un by-pass o puente aortobifemoral, con las debidas molestias postoperatorias que este tipo de intervenciones conlleva. Sin embargo, desde hace más de año y medio, el Servicio de Radiología del Hospital Peset realiza el tratamiento endovascular de los aneurismas mediante radiología intervencionista sin necesidad alguna de cirugía, y sin abrir para la colocación de los dispositivos. Toda la intervención se realiza mediante una punción y se cierra ese punto mediante un sistema de sutura percutánea, sin tener que abrir.
Al no existir incisiones quirúrgicas en las ingles, disminuyen las probabilidades de morbilidad y mortalidad, y desaparecen las complicaciones postoperatorias tales como los hematomas, los linfoceles o las infecciones. Este tipo de intervención conlleva normalmente tres días de estancia en el hospital y el paciente puede levantarse de la cama al día siguiente del tratamiento.
Vicente Noverges fue intervenido el pasado año en el Hospital Dr. Peset tras detectarle durante una revisión rutinaria un aneurisma de aorta bastante avanzado. Según Vicente, "la intervención sólo duró hora y media" y a la mañana siguiente le subieron a planta, pudiéndose ir a su casa esa misma tarde. Para este paciente "la recuperación fue bastante rápida, sin complicaciones ni molestias".
El aneurisma de aorta es una dilatación de las paredes de una arteria, que en caso de la aorta, al tratarse de la principal arteria del organismo que sale del corazón, puede progresar y romperse provocando la muerte por hemorragia del paciente. Esta dilatación se encuentra en el abdomen en la zona del ombligo, profundamente ubicado cerca de la columna vertebral.
En general, el aneurisma de aorta es más frecuente en las personas mayores de 65 años, y aumenta con los factores de riesgo cardiovascular como son la hipertensión, el tabaquismo o la hiperlipemia; y al menos el 90% de los aneurismas de aorta mayores de 4 cm son secundarios a la arterioesclerosis. Los hombres son los más afectados por esta dolencia, aunque también influye si algún familiar lo ha sufrido o si ya se habían presentado aneurismas en otras partes del cuerpo.
El diagnóstico de este tipo de dolencia es casual y se puede producir en los servicios de radiología durante una exploración rutinaria, mediante una ecografía, un TAC o una resonancia magnética. Sin embargo, los pacientes con riesgo cardiovascular pueden ser diagnosticados mediante una ecografía abdominal.
La mayoría de los pacientes no presenta ningún síntoma por lo que se recomienda un seguimiento con métodos de imagen no invasivo. Sin embargo, cuando el diámetro es mayor de 5,5 cm, o cuando los aneurismas son complicados y provocan dolores abdominales o lumbares, se recomienda el tratamiento quirúrgico, ya que la mortalidad en el tratamiento de los aneurismas rotos supera el 50% de los casos.
Riesgos de rotura.
Por lo general, cuando se detectan los aneurismas suelen ser pequeños y el ritmo de crecimiento es proporcional al tamaño, es decir, aumentan más rápido cuanto más grande son. A partir de los 5,5 cm de diámetro, la rotura puede producirse en cualquier momento por lo que se debe dar la indicación de cirugía, pero valorando los riesgos del tratamiento según cada caso. Los pacientes con mayor riesgo de rotura son los que padecen hipertensión, son fumadores o lo han sido, tienen una enfermedad pulmonar severa o tienen antecedentes familiares de aneurisma.
Aunque cada caso debe ser analizado según las necesidades del paciente, lo cierto es que un tercio de los pacientes con aneurisma de aorta evolucionan hasta la ruptura y la muerte. Por eso, elegir las ventajas de la radiología intervencionista una vez que el diámetro supera los 5 cm previene dicha ruptura y mejora la calidad de vida de estos pacientes ya que tienen bastantes restricciones en la actividad física.
El número de pacientes que se operan por este método crece anualmente en todo el mundo. Sin embargo, hasta hace relativamente poco no se ha empezado a utilizar como una alternativa viable y segura en España, ya que una de las limitaciones técnicas es el gran calibre de los dispositivos utilizados. Los radiólogos del Hospital Dr. Peset son pioneros en este campo y se han beneficiado ya de esta técnica más de 20 pacientes.
El doctor Martínez explica que en el Servicio de Radiología del Hospital Dr. Peset se han llegado a realizar dos procedimientos de tratamiento de aneurisma y otros dos procedimientos complejos de revascularización carotídea en una misma mañana, lo que indica la gran disponibilidad y eficacia que puede conseguirse desde un servicio de radiología manejando estas patologías. Los radiólogos del Hospital Peset siguen colaborado con otros hospitales para difundir este tipo de tratamiento en numerosas patologías.
EMISOR: Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI).
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