Actualizado 23/06/2009 17:48 CET

Absuelven al acusado de quemar 7 viviendas en Benidorm al considerar "insuficientes" la pruebas practicadas

ALICANTE, 23 Jun. (EUROPA PRESS) - ADSE

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Alicante ha absuelto al acusado de quemar siete viviendas en los edificios Playmon de Benidorm (Alicante), durante los días 28 de mayo y 21 de junio de 2001, al considerar que "no se ha declarado probado que el acusado incendiara ninguna de las viviendas", porque ha considerado "insuficiente la prueba practicada".

El fiscal solicitaba para Ángel M.A. un total de 84 años de prisión --12 años por delito-- por siete delitos de incendio. Según el tribunal, se sugirió que el acusado había provocado los incendios por algún motivo relacionado con el inmediato desahucio suyo o de familiares de las viviendas que habitaban, "pero no se ha aportado ninguna demanda de desahucio, ni ninguna prueba directa o indirecta" que demostrase esa intención de desalojo.

La sala estimó, además, que "la experiencia indica que los incendios fueron provocados intencionadamente", pero "lamentablemente, no se ha aportado al proceso ningún verdadero informe técnico". En este sentido la sentencia recoge que "no se recogieron muestras para verificar la posible presencia de acelerantes, ni se analizaron los cables conductores de electricidad para confirmar o descartar cortocircuitos, y no se hicieron constar datos objetivos sobre la existencia de uno o varios focos en los incendios", y "ni siquiera se tomaron fotografías de los lugares afectados, ni se reclamó la cooperación de la Policía Científica".

El tribunal destaca, además, que "el carácter intencionado" de los incendios, unido a que "una buena parte de los mismos se produjeron en viviendas habitadas por el acusado o sus familiares cercanos, sugiere una posible relación de éste con los incendios, que debió dar lugar a una verdadera investigación que permitiera confirmar o descartar su responsabilidad en todos o en parte de los hechos".

Por todo esto la sala ha considerado que "la acusación es insuficiente para la condena" del procesado. Así, a pesar de que "los indicios de responsabilidad del acusado alientan una sospecha razonable y reclaman la apertura de una línea de investigación que no se efectuó con el rigor necesario", son "insuficientes" para basar en ellos una sentencia de condena, "pues permiten soluciones alternativas no menos razonables y verosímiles".