Plano de movilidad - ALICANTE
ALICANTE 24 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Alicante está diseñando, mediante su Plan General Estructural (PGE), un nuevo modelo de movilidad con una red viaria "mejor distribuida, policéntrica y jerárquica" en la que destaca la apuesta por reducir de manera "sustancial" el tráfico en el frente litoral y el centro y por mejorar la conexión rodada, peatonal y ciclista entre barrios y con otros municipios.
"El PGE nos ofrece la oportunidad de rediseñar el modelo de movilidad de la ciudad para evolucionar de un sistema concéntrico a uno radial y policéntrico, que conecte los barrios entre sí, fomente los desplazamientos activos y reduzca progresivamente el tráfico del frente litoral y del casco histórico", ha apuntado el concejal de Urbanismo, Antonio Peral.
Con estos objetivos, el PGE plantea desviar el tráfico hacia cuatro rondas metropolitanas para asegurar una distribución equilibrada de los flujos y liberar el frente litoral de parte del tránsito de paso, según ha indicado el consistorio en un comunicado.
Entre las actuaciones propuestas por el Ayuntamiento, se incluyen: la prolongación de la Gran Vía hacia la playa de San Juan; la finalización y conexión directa de Vía Parque con la A-79, que permitirá cerrar la segunda ronda y absorber tráfico actualmente concentrado en el litoral y la zona central; y la construcción de un nuevo eje articulador que conecte la avenida de Dénia con la A-79.
Se construirá, además, una nueva ronda metropolitana sobre la A-70, que transformará su tramo más urbano en un bulevar verde integrado en la ciudad. Asimismo, se reconvertirá la A-70 entre los enlaces de la A-77 y la CV-821, lo que permitirá eliminar el efecto barrera entre barrios y áreas urbanas, al incorporar espacios ajardinados y áreas de estancia.
Esta estrategia se complementa con una red de itinerarios peatonales, ciclistas continuos y conexiones transversales que favorecerán la integración de barrios hoy fragmentados por la infraestructura.
REDISTRIBUCIÓN DEL TRÁFICO METROPOLITANO
Para garantizar la eficiencia del sistema y liberar el viario urbano, el tráfico de largo recorrido se desviará hacia las autovías A-77 y AP-7, al aprovechar las infraestructuras existentes de escala metropolitana. Se creará también una red de rondas y anillos mallados capaces de redistribuir los flujos de manera jerarquizada, para evitar su penetración en el núcleo central y aliviar la congestión del litoral.
La ejecución del tercer carril de la A-70 entre el aeropuerto y el enlace con la A-77 se considera "fundamental" para calmar de manera eficiente los flujos de media y larga distancia, al liberar el tramo urbano para su transformación en ronda verde y permeable.