Publicado 18/01/2021 12:49CET

Archivan la causa contra ocho activistas acusados de participar en el boicot al cantante Matisyahu en Rototom de 2015

Matisyahu en imagen de archivo
Matisyahu en imagen de archivo - KABIK/STARLITEPICS / MEDIAPUNCHINC - Archivo

VALÈNCIA, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia ha archivado la causa abierta contra ocho miembros de la campaña Defensem els drets humans (Defendemos los derechos humanos) investigados por participar en el boicot al cantante Matisyahu en el festival Rototom Sunsplash de 2015 en Benicàssim (Castellón). El tribunal no ve delito.

Así se desprende de la resolución, consultada por Europa Press, en la que la Audiencia estima los recursos interpuestos por los investigados contra el auto de procesamiento dictado por el Juzgado de Instrucción número 19 de València.

Los hechos se remontan a 2015 y parten de una querella que una asociación presentó contra los ocho investigados por supuestos delitos de coacción y amenazas e incitación al odio.

El tribunal, tras analizar los hechos, no ve tales delitos. Indica que la conducta que se imputa a los investigados de intentar evitar mediante opiniones a través de medios de comunicación o redes sociales que el cantante participara el 22 de agosto en Rototom, tachando al artista de amigo de Israel o amante de Israel, o emitiendo insultos a través de las redes sociales o con Hastags como #Nazizyahu, #NoPeaceMatisyuhu o #RototomConstratcZionist --cuya autoría no está claramente acreditada--, carecen de entidad para considerarlos delito.

A juicio del tribunal, estas manifestaciones no se pueden interpretar como actos de promoción, incitación o fomento del odio hacia el cantante o sostener que se ha lesionado su dignidad.

"Como expone el ministerio fiscal en su escrito de adhesión a los recursos de apelación formulados, su contenido no tiene potencionalidad penal para incitar al odio", mantiene.

Además, el fiscal y algunos recurrentes aludían en sus escritos a una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de junio de 2020 que hacía referencia a una campaña de boicot a productos importados de Israel. Hubo una condena a activistas que luego se anuló por considerarse una violación de la libertad de expresión.

Al respecto, el tribunal señala que comparte la opinión de las demandantes sobre la consideración de que "el boicot es, ante todo, una forma de expresar opiniones de protesta".

En resumen, el tribunal no ve acreditado en las actuaciones el posible mal que se anuncia causar como elemento constitutivo de las presuntas amenazas denunciadas. Además, las presuntas presiones o boicot tampoco resultó eficaz ni relevante, cuando la actuación del artista tuvo lugar finalmente.

En todo caso, añade la Audiencia, de poder considerar los hechos constitutivos de alguna infracción penal, considerados fuera de cualquier intencionalidad de provocar, incitar o fomentar el odio entre terceros respecto del artista, solo lo serían de naturaleza leve, respecto de los cuales algunos no está clara su autoría y otros requieren para su persecución penal de denuncia o querella previa del artista afectado o de los organizadores del festival.

Recuerda, en este sentido, que el delito leve de amenazas aparece configurado en el Código Penal como estrictamente privado, de tal manera que su persecución y el ejercicio de la acción penal están limitados exclusivamente al perjudicado u ofendido por el delito, con exclusión de la intervención del ministerio fiscal y de la acusación popular.

"Otro tanto cabe decir de los delitos de coacciones o injurias y calumnias, respecto de los que no consta denuncia o querella del ofendido", apostilla.

"SE LEGITIMA EL BOICOT"

Desde Defensem els drets humans han manifestado en un comunicado que con este archivo "se legitima el boicot como herramienta política para defender el cumplimiento del derecho internacional y los derechos humanos y hace fracasar la estrategia global sionista y de sus aliados de extrema derecha de deslegitimar el Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).

La asociación ha lamentado que "de manera arbitraria" se acusara a ocho activistas por los derechos humanos de varios movimientos sociales de coacciones, amenazas e incitación al odio "iniciando un proceso de represión política que hoy acaba".

"Durante más de cuatro años han intentado agotarnos y desactivarnos pero no solo no lo han conseguido, sino que nos han unido y nos han reforzado más. El apartheid israelí y sus grupos sionistas nunca conocerán ni entenderán qué es la solidaridad", han lamentado.

Igualmente, han remarcado que este proceso les ha hecho "más fuertes" en la convicción de la lucha por los derechos del pueblo palestino y por el BDS, "y nos ha dado más energía para seguir trabajando en la denuncia del régimen israelí apartheid", han apostillado.