Campo de limones en Los Montesinos (Alicante) - ASAJA ALICANTE
ALICANTE, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
Asaja Alicante ha celebrado los efectos de las lluvias caídas en la provincia en los últimos días, ya que, según ha señalado la entidad, con ellas "mejoran las previsiones del secano", en cultivos como el almendro, el olivar y el cerezo, y "ahorran riegos en los cítricos".
En el Camp d'Elx, las estaciones meteorológicas ubicadas en las pedanías han arrojado 59 litros por metro cuadrado (l/m2) en Algorós, 71 en Derramador y 68 en Valverde, una precipitación que "viene muy bien para toda la hortaliza de invierno en esta fase, sobre todo a la alcachofa, que está en el final de su campaña", y que le aporta "calibre y calidad", de acuerdo con el presidente de Asaja Elche, Pedro Valero.
El representante de la entidad ha explicado que la humedad y el fresco son condiciones "ideales" para toda la gama de hortalizas, como brócoli, coliflor o habas. Sin embargo, ha apuntado que "el exceso de agua produce retrasos en la recolección y dificulta el acceso a caminos rurales".
Asimismo, Valero indicado que "estas lluvias pueden ser contraproducentes para aquellos agricultores del Camp d'Elx que tenían previsto realizar ahora sus plantaciones de cultivos de verano" como el melón, "pues el barro impedirá entrar la maquinaria y tendrán que esperar unos días para realizar las siembras".
Respecto a los cítricos, aunque "cuesta más" que cale el agua que en las hortalizas, el presidente de Asaja Alicante y agricultor de limones, naranjas y pomelos en Torremendo (Orihuela), José Vicente Andreu, ha aseverado que estas precipitaciones unidas a las de un invierno "generoso" le han permitido "reducir el 80 por ciento del riego y, en algunas parcelas, directamente lleva sin regar desde el mes de octubre", detalla la entidad en un comunicado.
En Los Montesinos, uno de los municipios de la Vega Baja donde más agua ha caído en las últimas horas, los agricultores de las fincas agrícolas con mayor densidad de agua esperan "que el sol y el viento sequen rápido la tierra" y que el drenaje "se desarrolle con normalidad".
OLIVAR Y CEREZO
Según Asaja Alicante, para el olivar, el agua de lluvia es "extraordinariamente buena en este preciso momento del año, pues los árboles abandonan el reposo invernal para dar paso a los primeros botones florales, que pueden convertirse, en el mejor de los caos, en la flor que dará paso a la aceituna". "A finales de marzo o principios de abril, en las axilas de las hojas de las ramas nacidas el año anterior, comienzan a desarrollarse esos botones", detalla.
El representante de este cultivo en Asaja Alicante, Hugo Quintanilla, ha remarcado que, "si hay recursos hídricos suficientes y no hace demasiado calor, estos tienen muchas opciones de convertirse en la flor que se abrirá a mediados de mayo, para su posterior cuajado que dará paso a la aceituna". Por tanto, se podría afirmar que "estas lluvias mejoran las perspectivas de producción de la próxima campaña del olivar".
En concreto, la Hoya de Castalla (Ibi, Onil, Castalla y Tibi), zona cerealista, ha alcanzado los 78,8 l/m2, agua que "viene estupendamente en la fase de enraizamiento de la planta del cereal", indica la entidad.
Al respecto de estas precipitaciones, Pepe de la Asunción, agricultor de la zona, se muestra "positivo" y confiesa que, si llueve un poco más en abril, "se cubrirán, más o menos, los gastos de la campaña".
Del mismo modo, ha continuado Asaja Alicante, las lluvias de finales de invierno y comienzos de primavera (febrero-marzo) suelen ser "bastante importantes" para el cultivo del cerezo en Alicante, porque coinciden con fases "clave" del árbol, como son la salida del reposo, el hinchado de yemas y el comienzo de la floración.
"El cultivo de uva de mesa agradece el agua caída ya que aporta humedad profunda al suelo tras el invierno y permite que las raíces tengan reserva para la brotación, ahorrando algún riego", señala la asociación, que ha apuntado que, además, esas precipitaciones "mejoran el desarrollo futuro de los racimos y reducen las necesidades de riego".
ALMENDRO
En cuanto al almendro, José Daniel Rodríguez, agricultor de la zona, ha explicado que estos cultivos están "en la fase de floración, por lo que no es muy bueno para el cuaje, porque las humedades pueden llegar a producir hongos".
"Para el desarrollo de una buena floración es necesario que en los próximos días haga sol y tiempo seco para que las abejas puedan polinizar. En definitiva, la totalidad de los cultivos de secano reciben de forma beneficiosa estas lluvias", apuntan desde Asaja Alicante.