Visitantes en Bioparc - BIOPARC
VALÈNCIA 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
Bioparc Valencia ha activado medidas extraordinarias para proteger a las distintas especies frente al brusco descenso térmico, que incluyen caldos calientes para primates, camas calefactadas, fuentes de calor en recintos interiores y exteriores o vigilancia de las crías, según ha informado el parque de animales en un comunicado.
El plan se aplica de manera anticipada y que se articula en torno a tres ejes fundamentales: la alimentación, la atención diaria y los sistemas de regulación de la temperatura para asegurar el bienestar de más de 6.000 animales de 150 especies distintas.
Algunos animales como los simios son "especialmente sensibles" al frío por sus características biológicas y además es "vital" extremar la precaución con las crías, como es el caso de los elefantes Makena y Malik, los chimpancés Djibril, Cala y Ekon o el bebé rinoceronte Kairu.
La cocina prepara cada mañana caldo de verduras para gorilas y chimpancés que se ofrece a lo largo del día junto a otras bebidas como infusiones, que complementan la alimentación de invierno con mayor aporte energético que se aplica de forma generalizada y preventiva al comienzo del otoño y que tiene como objetivo fortalecer el sistema inmune.
El diseño de Bioparc incorpora los sistemas de calefacción adaptados a las necesidades de las especies y que se refuerzan ante la actual situación meteorológica. Por la noche, cuando se dan las temperaturas mínimas, los animales descansan en sus instalaciones interiores: las jirafas disponen de enormes radiadores a los que se añade suelos radiantes para crear "camas" calefactadas para elefantes, gorilas o chimpancés.
Asimismo, lámparas especiales se utilizan para atemperar los cobijos de antílopes nacidos recientemente y los habitáculos donde hibernan las tortugas. Respecto a los recintos exteriores hay habilitadas fuentes de calor para establecer zonas de comodidad calorífica, lo que beneficia tanto a grandes simios como a cocodrilos o hipopótamo pigmeo.
El hipopótamo común, por su parte, disfruta todo el año del agua por encima de 20ºC, en invierno calentada de forma artificial, como también los hábitats acuáticos de las dos subespecies de cocodrilo que alberga el parque, el del Nilo y el poco conocido "enano".
El personal de cuidado animal sigue las recomendaciones de los organismos internacionales con los protocolos que indican los rangos de temperaturas y actuaciones técnicas según las especies. En este sentido, el chequeo de los termómetros marca el momento en el que disponen de acceso a estas áreas para que puedan elegir dónde permanecer.
Por otro lado, el suministro de la energía requerida en estas atenciones sigue los criterios de sostenibilidad de Bioparc, pues gran parte proviene de elementos propios como paneles solares y la caldera de biomasa.