Clàudia Cedó, directora de 'De sucre': "Un diagnóstico no dice que alguien será buena o mala madre"

La cinta, nominada al Goya a Mejor Cortometraje de Ficción, explora el deseo de ser madre de una mujer con diversidad funcional

Fotograma del cortrometraje 'De sucre'
Fotograma del cortrometraje 'De sucre' - CEDIDA POR LASTER MEDIA
Europa Press C. Valenciana
Publicado: sábado, 21 febrero 2026 12:23

   VALÈNCIA, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La dramaturga barcelonesa Clàudia Cedó, directora y guionista de 'De sucre', coproducción valenciana que opta al Goya a Mejor Cortometraje de Ficción, ha defendido que "un diagnóstido no es una línea que diga si alguien será buena o mala madre" y, en este sentido, ha sostenido que "hay muchas mujeres y hombres sin ninguna discapacidad que no tendrían que haber sido nunca padres".

   "Hay madres neurodivergentes, con diversidad, que a mí me gustaría que fueran mi madre", ha indicado la directora en una entrevista con Europa Press en la que ha puesto de manifiesto el deseo que muchas mujeres con diversidad funcional sienten de ser madres y que, a pesar de que la sociedad "avanza", se las sigue "sobreprotegiendo" y "decidiendo sobre sus cuerpos".

   'De sucre', producido por Laster Media y la valenciana Suica Films es el primer cortometraje de Clàudia Cedó, basado en la obra teatral de la propia directora, 'Mare de sucre', que cuenta la historia de María, una mujer de 30 años, con discapacidad intelectual que siente el deseo de ser madre. Este deseo se ve opacado por la incomprensión de su familia y la fundación donde vive, lo que lleva a la protagonista a una lucha por sus derechos, a una rebelión incómoda para recuperar el poder de decisión sobre su propio cuerpo.

   La protagonista, interpretada por Andrea Álvarez, una actriz con discapacidad intelectual, se dirige al público al inicio de la cinta en un monólogo en el que mira directamente a la cámara y explica qué significa ser 'de sucre' (de azúcar): "Cuando era pequeña, los niños me decían que yo era 'de sucre'. Ser 'de sucre' significa que si te marcan un gol, no cuenta. Si te pillan jugando al escondite, no vale. Tus errores no perjudican al equipo. A mí me gustaba ser 'de sucre'. Cuando eres 'de sucre', no pierdes nunca. Estás protegida. Cuando eres 'de sucre' es como si no estuvieras. Como si no existieras. Pero sí que existo".

   Este monólogo, según ha explicado Cedó, ya estaba presente en la obra teatral que se estrenó en 2021 en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) pero decidió conservarlo porque el cine tiene "el poder de la intimidad" y permitía "entrar dentro de la protagonista y mirar el mundo desde sus ojos".

    En este sentido, ha señalado que es "muy poderoso para la protagonista, que tiene diversidad funcional," poder acercarse de esa manera al público ya que considera que "no estamos acostumbrados a empatizar con una persona con discapacidad en la pantalla como protagonista".

"DESEO MUY A FLOR DE PIEL"

   La historia nace de las propias vivencias de la dramaturga que, desde hace 20 años trabaja con personas con diversidad funcional en 'Escenaris Especials', un proyecto que creo y donde da clases de interpretación.

    "Yo llevaba a las clases el tema de la maternidad de una manera muy efervescente, había obras en las que salía un padre, una familia, un bebé y hacían improvisaciones en esta línea. Entonces yo empezaba a hablar con ellas y les preguntaba si se habían planteado ser madres, si lo habían pensado y poco a poco me fui dando cuenta de que realmente es algo que algunas mujeres con discapacidad sí que tenían este deseo muy a flor de piel", ha explicado Cedó.

   A partir de este momento, la directora empezó un proceso de documentación para la obra de teatro y entrevistó a "muchas mujeres con discapacidad que habían sido madres": "A algunas les habían retirado la custodia, a otras no; otras habían tirado adelante con la discapacidad. Entrevisté a hijos e hijas de mujeres con discapacidad, y me fui dando cuenta de que el tema era muy complejo, que no había blanco o negro, que dependía de cada situación", ha subrayado.

   De todo este proceso, la directora ha asegurado que aprendió que "un diagnóstico no es una línea que diga si alguien será buena o mala madre".

   "Pienso que hay muchas mujeres y hombres sin ninguna discapacidad que no tendrían que haber sido nunca padres y, a la vez, pienso que hay madres neurodivergentes, con diversidad que a mi me gustaría que fueran mi madre pero, claro, puede ser que sí que necesiten un apoyo en algunas cosas", ha aseverado, y ha sostenido que, todo esto le ha hecho plantearse qué es lo que significa "ser una buena madre".

"PONER PREGUNTAS SOBRE LA MESA"

   Para la dramaturga era "muy importante" que el cortometraje consiguiera mostrar esta realidad desde sus diferentes caras y que así el público pudiera "entrar de una manera muy emocional en la protagonista; que viva el viaje con ella y que sienta su deseo".

   Así, ha explicado que en la obra de teatro había "muchos monólogos donde la protagonista se podía explicar mirando directamente al público y explicando su deseo de maternidad" pero en la adaptación al cine ha preferido eliminarnos y "confiar en la mirada de Andrea Álvarez como actriz".

   "Para nosotros era importante reflejar también las otras miradas sin juzgarlas", ha señalado Cedó, quien asegura que su corto no pretende llegar a ninguna conclusión, solo mostrar una realidad "compleja".

   Y, ha añadido: "Yo no hago la peli porque tenga muy claro lo que pienso, ni porque quiera hacer una pancarta, sino más bien porque tengo muchas dudas sobre el tema. Al final para mí este es el poder del arte, que nos pone preguntas sobre la mesa".

   En esta línea, ha insistido en la idea de que como sociedad "no nos planteamos que una persona con discapacidad intelectual puede tener el deseo de ser madre" y que, si esta persona está "institucionalizada" y "vive dentro de un centro", "es muy difícil que eso lo pueda vehicular".

    "Yo no me lo había planteado y trabajo con personas con diversidad", ha reconocido la directora quien señala que, hasta que no se lo planteó, no cayó en la cuenta de que es un tema del que "no se habla" y "no sabemos nada" cuando "de alguna manera es algo que conforma la identidad de una persona, todos sus deseos y sus sueños".

"LA LÍNEA ENTRE DAR UN APOYO Y MANIPULAR ES MUY FINA"

   Asimismo, ha defendido que las personas con diversidad funcional "también tienen el derecho a tomar malas decisiones, a arriesgarse, a equivocarse" y que "no las podemos proteger tampoco de todo".

   En este sentido, ha criticado que "históricamente" ha habido "una apropiación de los cuerpos de las personas con discapacidad y, sobre todo, de las mujeres con discapacidad", así como "una toma de decisiones sobre estos cuerpos": "Nosotros les ponemos tutelas y decidimos sobre qué es lo que les conviene, con la bandera de la protección, de que les estamos ayudando a tomar decisiones", ha indicado.

   "Todo esto está cambiando, porque las leyes están cambiando. La palabra tutela se está volviendo obsoleta y se está diciendo que damos un apoyo pero la línea entre dar un apoyo en una toma de decisiones y manipular es muy fina", ha incidido Cedó.

   El cortometraje, en catalán, ha recorrido diversos festivales de cine nacionales e internacionales como PÖFF SHORTS - Tallin Black Nights (Estonia); Festival Internacional de Cortometrajes de Clermont-Ferrand (Francia); SEMINCI Internacional de Cine de Valladolid o el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (México) y ha sido recientemente premiado con el Gaudí a Mejor Cortometraje de Ficción.

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