Condenado el Ayuntamiento de Torrevieja a indemnizar con 95.000€ a un policía por no impedir el acoso de sus superiores

Eduardo Dolón exalcalde de Orihuela (PP) en imagen de archivo
AYUNTAMIENTO DE TORREVIEJA - Archivo
Publicado 07/09/2018 11:46:19CET

ALICANTE, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

El juez del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Elche ha condenado al Ayuntamiento de Torrevieja (Alicante) a pagar 95.816 euros a un policía local por los daños psíquicos y perjuicios morales causados al no haber impedido que los superiores del agente en ese cuerpo, en el gobierno de la anterior corporación del PP, le sometieran a acoso laboral "durante años" tras haber denunciado irregularidades administrativas. Como consecuencia, el afectado, de 38 años, sufre un trastorno adaptativo y secuelas psíquicas.

Así consta en una sentencia, con fecha 31 de julio, en el que el juez da la razón al demandante, que pedía además un traslado a otro destino, que se le concedió finalmente en 2016 a raíz de un informe del Consell Jurídic, y que presentó contra el entonces alcalde de Torrevieja y actual vicepresidente la Diputación, Eduardo Dolón (PP); Agustina Esteve, exedil de Policía y Personal del consistorio con el PP; el jefe de la Policía Local Vicente Gutiérrez; un inspector jubilado, Manuel López y el actual director de Recursos Humanos del Ayuntamiento, Antonio Marí.

El juzgado estima el recurso del agente contra la resolución del Ayuntamiento en la que no se le reconoció la existencia de acoso laboral, ni el traslado, ni la indemnización solicitada, que inicialmente cifraba en 276.860 y que quedó fijado en 95.816 tras una modificación a la vista del informe médico de valoración del daño corporal.

Esta es la cantidad concedida por el juez, que considera que el Ayuntamiento de Torrevieja en el momento en que estaba dirigido por Dolón "a pesar de ser conocedor de los hechos" juzgados y de los "numerosos procedimientos judiciales" que ha sido demandado y condenado por este misma causa y en los que "curiosamente han intervenido como instigadores o consentidores casi siempre las mismas personas, ha actuado con desidia y dejadez absoluta a la hora de adoptar medidas para acabar con esta situación" ni instruir expedientes.

La sentencia considera probado que el agente, que comenzó a trabajar en julio de 2010 en Torrevieja, advirtió desde el inicio que se estaban produciendo "sistemáticamente" irregularidades administrativas consistentes en falta de control del dinero en efectivo de las multas o inspecciones sistemáticas en determinados locales de ocio mientras a otros no se iba nunca.

IRREGULARIDADES DESCRITAS

Al ponerlo en conocimiento del jefe de la Policía, se "deshizo" de él instándolo a denunciar, cosa que hizo junto con otros dos compañeros en abril de 2013. A partir de ese momento, comenzó a sufrir "irregularidades" como cambio de turnos sin avisar, le deniegan vacaciones, le imponían turnos sin descanso obligatorio, un escrito con insultos en el tablón de anuncios, y le desaparecía el arma del armero o documentos de la taquilla.

Incluso en su nuevo destino, una vez trasladado, notó un "ambiente enrarecido" y supo que era porque desde Torrevieja habían enviado el informe del Consell Jurídic con su historial médico y habían dicho que era "conflictivo".

Para el juzgado ha quedado probado este relato de hechos por la "amplia prueba practicada, documental, interrogatorio a los demandados, testifical y pericial". Todo el acoso fue propiciado e instrumentado por los cargos al mando y era una situación "permitida y consentida" por el consistorio, que en los últimos años ha tenido que pagar "decenas de miles de euros" en indemnizaciones a agentes víctimas de acodo laboral.