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VALÈNCIA 1 Oct. (EUROPA PRESS) -
Capella de Ministrers ha publicado 'El Conqueridor, música en temps de Jaume I', un disco con el que rinde homenaje al rey Jaume I (Montpellier 1208 - Alzira 1276) en el 750 aniversario de su muerte, con un repertorio trovadoresco vinculado a la Corona de Aragón y de música sacra y andalusí de los reinos de taifas orientales.
El álbum incluye 16 obras y es el número 74 de una formación considerada como un referente nacional e internacional de la música histórica, con 39 años de trayectoria artística, dirigida por Carles Magraner.
El trabajo, en el que colaboran Lluís Vich Vocalis y el Ensemble Akrami, se distribuye en más de 28 países y está disponible en diversas plataformas de todo el mundo y en la web de Capella de Ministrers.
Está dividido en tres bloques temáticos: Ad Honorem Virginis, el Ars Antiqua en la Corona de Aragón; Amors e Cansó [Amores y Canción], trovadores de la Corona de Aragón (siglo XII-XIII); Al-hadiqat Al-adai'a [El jardín perdido], música y poesía andalusí en la Valencia de los siglos XII y XIII.
Incluye obras de los monasterios de Santa Maria de Ripoll de Girona, Sant Jeroni de la Murtra de Barcelona, de la Catedral de Tortosa (Tarragona) o del Cant de la Sibil·la y València, y de compositores como Raimon de Miraval, Berenguer de Palou, Ponç d'Ortafà, Guiraut Riquier, Ibn Jafaya, Al-Russafi o Ibn al-Abbar.
'El Conqueridor' es un trabajo discográfico que contribuye en lo musical a dar a conocer el legado de Jaume I el Conquistador, rey de Aragón, Valencia, Mallorca, conde de Barcelona, conde de Urgell, señor de Montpellier y de otros feudos en Occitania.
Capella de Ministrers ya publicó 'Jaume I' en 2008, en el 800 aniversario del nacimiento del monarca, y colabora y participa en el Festival Jaume I que acoge El Puig de Santa María, enclave desde el que el monarca preparó el asedio y la conquista de la ciudad de València en 1238, así como en otras actividades institucionales, culturales, conciertos, conferencias, investigación y difusión, en numerosos municipios.
VIAJE MUSICAL A LA EDAD MEDIA
Carles Magraner destaca que este disco es "una antología musical que presentamos como un apasionante viaje musical a la Edad Media y al universo de Jaume I, una figura histórica cuyo reinado sigue suscitando mucho interés". El violagambista y musicólogo explica que el trabajo pretende aportar músicas que ayudan a contextualizar "un personaje poliédrico y extraordinariamente relevante en nuestra historia".
Vicent Josep Escartí (Universitat de València, Institut d'Estudis Catalans) expone en el libreto que la figura de Jaume I "ha sido reverenciada como un símbolo de nuestra identidad colectiva y como principal creador, a partir de su reinado, de la Corona de Aragón hispánica, un estado que pervivió hasta las primeras décadas del siglo XVIII". "Su imagen, perpetuada en buena medida a través de su 'Llibre dels feits', no perdió nunca el poder de atracción sobre los eruditos y los estudiosos".
Aunque con "diferencias lógicas o divergencias", el catedrático y escritor apunta que "Cataluña, Aragón y, especialmente, las Islas Baleares y las tierras valencianas lo han convertido en un signo de identidad, en un emblema que exhiben donde pueden, orgullosos de su relación con aquel personaje que sirve para reivindicar rasgos locales y nacionales".
Expertos como Antoni Furió, Josemi Lorenzo, Maricarmen Gómez Muntané y Manuela Cortés García señalan en los textos que acompañan al disco que "el desarrollo artístico avanzó más allá de la acción política del monarca; si bien Jaime I no fue músico, su reinado propició, indirectamente, la diversificación y enriquecimiento musical de sus súbditos". "La Edad Media fue también escenario de florecimiento religioso-musical y la polifonía sacra tuvo un papel destacado en la Corona de Aragón, tras la conquista de Valencia, la transformación de la mezquita mayor en catedral y la consagración litúrgica supuso el auge del canto gregoriano y la incorporación de polifonía, practicada tanto en catedrales como en monasterios".
"El Cant de la Sibil·la, una dramatización profética del fin del mundo, arraigó profundamente en Cataluña, Mallorca y Valencia y se mantuvo en la liturgia hasta el Concilio de Trento. La diversidad y riqueza de los repertorios cristianos y su influencia de la tradición gregoriana y polifónica fue un rasgo cultural fundamental de la Corona de Aragón".
Paralelamente, aseguran que "la cultura trovadoresca, extendida entre los siglos XII y XIII, tomó gran protagonismo en la Corona de Aragón. El trovador -creador de letra y música- era una figura sofisticada, por lo regular de origen humilde pero formado en escuelas monásticas o catedralicias; cultivaba diversos géneros como la cansó -de corte amoroso- y el sirventés, de mensaje agrio o violento, el alba, la pastorela y la tensón, y trovadores célebres enlazaron el arte musical con el mensaje cortés y la crítica política".
Xarq al-Ándalus, las tierras orientales que geográficamente comprenderían los territorios de Murcia, la Comunitat Valenciana, Catalunya e Illes Balears, representó "uno de los enclaves culturales más relevantes en la historia medieval": "Dénia, Murcia, València y Xàtiva sobresalieron por su dinamismo en las humanidades y ciencias, con palacios donde convergían poetas, músicos, sabios, médicos, astrónomos y esclavas- cantoras. La Escuela Levantina, heredera de la Bagdad abbasí y la Escuela Cordobesa (dirigida por Ziryab en el siglo IX), alcanzó gran esplendor, atrajo repertorios poético-musicales orientales y desarrolló importantes centros musicales". Ibn Mardanis, el 'rey Lobo', "mantuvo una corte refinada y protegió la música".
"Los teóricos, poetas y músicos que protagonizaron esta historia destacan por su saber humanístico y científico y, aunque muchas piezas se han perdido, su huella se percibe en las escuelas actuales y en la memoria cultural compartida entre el Mediterráneo peninsular y magrebí", concluyen.