Cultura.- Una alquería del siglo XI de Alboraia (Valencia) se convierte en el primer Museo de la Horchata del mundo

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: miércoles, 20 junio 2007 19:36

VALENCIA 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Alquería del Machistre, original del siglo XI-XV y ubicada en la huerta de Alboraia (Valencia), aloja desde hoy el primer Museo de la Horchata y la Chufa del mundo. El edificio, un patrimonio arquitectónico de la huerta valenciana en perfecto estado de conservación, incluye no sólo un recorrido por la historia de esta bebida típicamente valenciana sino también diversas actividades para conocer el entorno natural en el que se ubica.

El director del Instituto Valenciano de Calidad Agroalimentaria, José Vicente Guillem; el alcalde de Alboraia, Manuel Álvaro; el presidente del Consejo Regulador de Chufa de Valencia, Miquel Muñoz; y la propiedad de la Alquería del Machistre, Rafael Vargas, inauguraron hoy este nuevo centro cultural, que abrirá sus puertas al público el próximo 27 de junio. Para la puesta en marcha del proyecto ha sido necesaria también la colaboración de horchateros artesanos de l'Horta Nord, como la Horchatería Subies, la Horchatería Panach o los carritos Món Orxata, y de chuferos y agricultores, como Pastor o Greses, entre otros.

En la Alquería-Museo, el visitante podrá comprender la importancia de la Chufa y de la Horchata a los largo de la historia, pero con la mirada puesta siempre en sus posibilidades de futuro. El museo permitirá conocer así el proceso del cultivo, manejo y secado de la chufa, sus propiedades y posibilidades, a veces tan desconocidas, y el de la elaboración de la horchata.

Como complemento al Museo de la Chufa y de la Horchata, el Machistre será una ventana abierta a la huerta, a través de lo que se ha denominado como 'Aula de la Huerta', "un museo vivo que permitirá conocer mejor nuestro pasado y el futuro", explicaron los responsables de la iniciativa. Se trata de un espacio interactivo, que cuenta con más de 18.000 metros cuadrados de huerta propia y que estará dirigido a todos pero especialmente a las familias y a los más jóvenes para que aprendan a comprender la importancia de nuestra agricultura y ganadería, nuestro entorno natural, sociológico, histórico y económico.

Entre otras actividades, el público del nuevo museo tendrá la oportunidad de conocer cómo vivían los valencianos hace 300 años a través de la visita a la capilla, cocinas, salones, y demás estancias de interés en perfecto estado de conservación de la alquería, donde destaca el suelo de barro del XVI o la azulejería de Manises del XVIII.

También se ha habilitado una zona de juegos tradicionales valencianos, como el tiro y arrastre, y otras prácticas que es necesario recuperar. La oferta del centro incluirá asimismo charlas y seminarios planificados junto a instituciones como la Universidad Politécnica de Valencia, la Feria de Muestras, el Palacio de Congresos, y diversas entidades y organismos públicos y privados.

No faltará tampoco un programa de exposiciones y talleres de cerámica valenciana, artesanía del esparto y madera, enología y, por supuesto, horchata, y se ha instalado una tienda de agricultura ecológica, en la que se ofertan productos valencianos con Denominación de Origen y ecológicos. Además, se acondicionará una Escuela de Capacitación en Agricultura Ecológica planificada para el 2009, avanzaron los responsables del complejo cultural.

Todos los ingresos que potencialmente se obtengan con estas actividades serán reinvertidos en la Alquería del Machistre para costear su mantenimiento, continuar con las labores de restauración, y seguir incrementando los servicios agrícolas, sociales y turísticos que se van a implementar en este nuevo espacio cultural.

LA HUERTA HACIA EL FUTURO

Durante la presentación del museo, Rafael Vargas, uno de los propietarios del Machistre, destacó que la alquería se ha convertido en "la llave que abre la puerta de la huerta valenciana hacia el futuro, un lugar que nos permita acercarnos a la realidad de la huerta, su pasado y su futuro, y un museo vivo, en el que todos participemos".

Por su parte, el alcalde de Alboraia, Manuel Álvaro, agradeció la iniciativa de la familia Vargas, y aseguró que este proyecto es un "ejemplo de actuaciones futuras en la población, que nos permitirán mantener las tradiciones y la cultura de Alboraia, y a la vez ofrecerán a los propietarios nuevas fórmulas para poder mantener la agricultura y generar nuevos recursos".

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