La DO Chufa de Valencia pone en valor el sello de la DO - CHUFA DE VALENCIA
VALÈNCIA 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Chufa de Valencia ha reclamado "un papel activo a supermercados y grandes superficies" para que "presenten su oferta de forma clara y veraz, de manera que el consumidor pueda identificar sin ambigüedades" qué productos llevan su sello.
La DO chufa de Valencia ha alertado de la entrada al mercado de productos importados "sin aclarar su procedencia" y ha subrayado que su sello es la "única garantía verificable de que la chufa es valenciana". Sin este distintivo, el consumidor no puede distinguir la chufa cultivada en la huerta valenciana de la importada desde otros lugares.
Así lo han señalado sus responsables en una rueda de prensa en la que han explicado que la DO ha cerrado la campaña 2025-2026 con 5.150.000 kilos de chufa fresca recolectados y una superficie de cultivo de 339 hectáreas. Hay 24 comercializadoras y 48 elaboradores de horchata (4 industriales, 44 artesanales).
Según el Consejo Regulador, la chufa de Valencia "se ha consolidado en los últimos años como un 'superalimento' gracias a su fibra prebiótica, sus grasas saludables y su contenido en minerales".
Esto ha impulsado tanto la demanda como la diversificación de productos derivados: harinas, snacks, bebidas vegetales y, especialmente, horchata, ha detallado la DO en un comunicado.
"Este éxito, sin embargo, ha propiciado la entrada en el mercado de chufa importada que compite en los mismos lineales sin que el envase siempre aclare su procedencia. La horchata es el ejemplo más claro: dos envases pueden parecer idénticos y estar elaborados con chufa valenciana o con chufa traída de otros lugares. Solo el sello de la DO certifica de forma objetiva el origen del producto", ha expuesto el consejo regulador.
RETO ESTRUCTURAL
El sector afronta un reto estructural: la falta de relevo generacional, la baja productividad y la invasión de especies foráneas están reduciendo la superficie cultivada.
Ante este desafío, el Consejo Regulador ya está impulsando estudios para frenar la pérdida de superficie e insiste en que "comprar con el sello de la DO no es solo elegir un producto de calidad, sino también sostener el paisaje, la economía y a los agricultores valencianos".
"El precio no dice nada sobre el origen ni la calidad de la chufa. Solo el sello de la DO garantiza, de forma verificable, que ese producto se ha cultivado en zona amparada y cumple unos parámetros de composición exigentes", ha señalado el presidente del Consejo Regulador de la DO Chufa de Valencia, Francesc de Borja Espinosa Bayarri.
REGLAS FIJADAS EN SU NORMATIVA
A diferencia de la chufa importada, la amparada por la DO debe cumplir unos valores compositivos mínimos exigidos por su normativa: azúcares = 11%, grasas = 25%, proteínas = 6,5%, almidón = 25% y fibra bruta = 5%. El 98% de toda la chufa cultivada en la zona amparada está certificada por la DO.
Desde el área técnica, José Vicente Ricart Giner, técnico de certificación de la DO Chufa de Valencia, ha explicado en qué se traduce esa garantía en la práctica: "A partir de la normativa establecida por la DO podemos garantizar el origen de la chufa y toda la trazabilidad de la misma desde su cultivo hasta la comercialización. Además, la chufa debe cumplir con unos parámetros: azúcares, grasas, proteínas, almidón y fibra. Todo en su conjunto es lo que distingue a la chufa certificada de la que no lo está".
Detrás del sello hay además una estructura productiva real y trazable, integrada por 240 agricultores, 3 lavaderos, 24 comercializadoras y 48 elaboradores de horchata (4 industriales y 44 artesanales) y alrededor de 20 elaboradores de producto a base de horchat o chufa.El cultivo está limitado geográficamente a 339 hectáreas repartidas en 27 municipios de la huerta valenciana.