Un exdirectivo de BBVA, al banquillo acusado de pedir un préstamo de 860.000€ a nombre de un empresario sin autorización

Publicado 07/06/2015 12:27:34CET

ALICANTE, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un ex director comercial del BBVA se sentará próximamente en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Alicante por pedir un préstamo de 860.000 euros a nombre de un empresario sin su conocimiento ni autorización. Fiscalía pide para el exdirectivo una pena de cuatro años de prisión por un delito de estafa y otro delito continuado de falsedad en documento mercantil. La víctima alega perjuicios físicos y psíquicos por la actuación del acusado.

Junto al exdirector, en este procedimiento también figura como acusada su mujer, ya que ostenta el cargo de administradora única de una entidad desde la que se movió el dinero del préstamo suscrito. Para la mujer, el ministerio público solicita la misma pena de prisión, según consta en los escritos a los que ha tenido acceso Europa Press.

Por su parte, la acusación particular, que representa al cliente supuestamente estafado, reclama para el director una pena de nueve años y medio de cárcel por un delito de estafa y dos de falsedad; mientras que rebaja la pena para su esposa, para la que reclama cinco años de prisión. Así mismo, pide que los acusados indemnicen a la empresa de la víctima y a ésta con 137.254,66 euros por daño directo y con 1.600.000 euros por los perjuicios causados.

Para los acusados, un juzgado de Alicante ya ha decretado la apertura de juicio oral y ha declarado competente para el enjuiciamiento de los hechos a la Audiencia de Alicante, al ver que los hechos pueden ser constitutivos de delito, con la responsabilidad civil subsidiaria de la mercantil Esencial Levante y la entidad financiera BBVA. También les reclamó una fianza de 225.000 euros.

La víctima, representada por el letrado José Fernando Crespo, se percató de la presunta estafa cuando acudió a solicitar un crédito ICO a Banco Santander para una empresa de joyería que regenta su esposa y le comunicaron la existencia de un riesgo por importe de 860.000 euros contraídos con la entidad BBVA.

"PROPÓSITO DEFRAUDATORIO"

Según consta en el relato del fiscal, el acusado, "actuando con propósito defraudatorio y concierto previo", prevaliéndose de su actividad en el banco y de la "amistad" que mantenía con la víctima, abrió una cuenta a nombre de la mercantil de ésta, pero en realidad era para operar él, por un importe de 867.609,08 euros. Lo hizo supuestamente en beneficio propio y el de su esposa.

Sobre estas cuentas --según los escritos de acusación-- se efectuaron diversas detracciones y se cruzaron operaciones con cuentas legítimas de la víctima o su promotora. Todas las cantidades fueron a parar a cuentas de la empresa de la que son socios mayoritarios ambos acusados.

El acusado, al percatarse de que la cuenta opaca con un riesgo de 867.009,08 euros no tenía el oportuno documento que lo amparaba --carecía de póliza personal o hipotecaria-- y que justificara su existencia, contactó con la víctima y le pidió ayuda "para solucionar unos problemas con el banco con el que trabajaba".

El ex director comercial le indicó en ese momento que eran meros trámites y que él carecería de responsabilidad. Así, consiguió que la víctima constituyera un préstamo hipotecario con BBVA, el 6 de mayo de 2010, para hacer frente al riesgo de la cuenta opaca y fraudulentamente aperturada.

Para ello, la víctima no desembolsó cantidad alguna ya que el acusado le entregó un documento, que no se correspondía con la realidad y en nombre del BBVA, que era un reconocimiento de pago, por el cual a fecha 21 de junio de 2010 quedaba cancelada la cuenta.

SUPLANTÓ FIRMA

Así mismo, el acusado "suplantó" la firma de la víctima "en numerosas documentaciones bancarias" --mantienen las acusaciones--, tales como aperturas de otras cuentas, disposiciones de efectivo, transferencias y detracciones de efectivo que alcanzaron un total de 137.254,66 euros que se ingresaban en cuentas corrientes de Esencial Levante.

La acusación particular mantiene que como consecuencia de estos hechos, su cliente ha sufrido perjuicios físicos, psíquicos y "presiones" del BBVA, y lamenta que no pueda financiarse al tener en mora sistemática sus cuentas ICO en la misma entidad.

Esta parte asevera, así mismo, que el acusado actuó "en todo momento" como director comercial del BBVA, "abrió cuentas opacas en su calidad de director; transfirió, falsificó, etc, en su condición de empleado de la entidad". Y añade que "resulta vergonzoso y vergonzante que la entidad, al descubrir la actuación del acusado, no acudieran a reparar el daño causado por su empleado --elegido y pagado por ellos--".

CINCO AÑOS

La víctima ha lamentado que en agosto se cumplen cinco años desde que se inició este procedimiento, y durante todo este tipo tiempo, "la posición del banco ha sido la de dilatar, presionar y aplastar", ha criticado. "Y es más, hace un año nos bloqueó completamente", ha aseverado.

En este proceso --ha agregado-- "lo más grave no es solo los hechos, si no que después de una pelea de cerca de tres años y medio, a través del perito se demuestra que el 100 por cien de las firmas son falsificadas y desde el banco lo han estado ocultando". Así mismo, desde la entidad "no se quiso informar de quién aperturó cuentas a mi nombre y de qué se hizo con ese dinero".

"A fecha de hoy --ha proseguido-- siguen sin clarificar todos los movimientos. Y la guinda fue cuando nos llamaron hace un año y nos propusieron exculpar a los directores del banco para refinanciarnos. Nosotros nos negamos porque esto ya es vergonzoso. Esto hace que te hundas física y psicológicamente", ha afirmado.

Para leer más