Publicado 06/03/2021 11:02CET

Laura Martínez, autora de 'Desde la trinchera': "Los avances feministas pueden borrarse, hay que pelear constantemente"

La periodista Laura Martínez, autora de 'Desde la trinchera: microbatallas feministas'
La periodista Laura Martínez, autora de 'Desde la trinchera: microbatallas feministas' - SERGIO GÓMEZ

VALÈNCIA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

El acoso en los bares, sobreanalizarse en el espejo o los machismos que reproducen los medios de comunicación son algunas de las desigualdades que la periodista valenciana Laura Martínez retrata en 'Desde la trinchera: microbatallas feministas' (Catedral), un libro que recuerda la necesidad de "estar peleando constantemente" porque "avanzar no siempre es algo que se da en línea recta" y "las conquistas pueden borrarse si nos confiamos".

A través de ensayos en los que plasma sus vivencias, Martínez se acerca a las pequeñas batallas cotidianas desde el análisis, pero también "desde la rabia". "Me enfada un poco todo, cuanto más miras más cosas ves. Me enfada el tratamiento mediático de la violencia machista, ver a mujeres cosificadas y maltratadas en todos los ámbitos, me enfada la precariedad, la condescendencia y el paternalismo", explica la autora en una entrevista a Europa Press.

Martínez cuenta que son esas cuestiones que le enfadan las que también la animan a pelear, y que precisamente por eso escribió 'Desde la trinchera', bajo la premisa de que "dar visibilidad a determinados temas es la forma de luchar contra ello". "La información es poder", esgrime.

Laura Martínez advierte que los retos del feminismo actual son "menos obvios" que los de hace década pero a la vez "más difíciles". En este sentido, considera que "ahora cada vez tenemos más derecho a tener derechos", una circunstancia que, no obstante, solo se aplica a "algunas mujeres, porque otras como las mujeres migrantes parece que no tienen derecho a según qué derechos".

"Ahora tenemos que luchar contra la precariedad, tenemos que luchar contra la mercantilización de nuestros cuerpos y contra la mercantilización de toda la vida. El neoliberalismo supone una amenaza a nuestra vida y a la de todas las personas que no sean las que esas élites que predominan", afirma la periodista.

Otra de las batallas, explica, es la violencia sexual. "Se sigue dando, no sé si de forma cada vez más extrema, pero sí que es más evidente, con esas agresiones sexuales grupales y esa violencia que nos sigue costando la vida".

"AVANZAR NO SIEMPRE SE DA EN LÍNEA RECTA"

Preguntada por si las conquistas del feminismo están en riesgo en una coyuntura en la que la ultraderecha coge fuerza y un país europeo como Polonia prohíbe el aborto, Laura Martínez sostiene que sí, porque "el feminismo tiene que tener un alcance internacional y no sirve de mucho que un país mejore la condiciones de vida de sus ciudadanas, que avance, si 14 retroceden".

"Uno de los riesgos, y por eso escribí este libro, es que nos demos cuenta de que avanzar no siempre es algo que se da en línea recta, que el progreso no permanece para siempre y que las conquistas pueden borrarse si nos confiamos. Hay que estar peleando constantemente. Ahora en el parlamento español vemos cómo se cuestionan derechos muy básicos, y se abre debate sobre acabar con leyes de violencia de género que hace 15 años considerábamos todo un avance", ha expuesto.

Además, todas estas luchas y trincheras se encuentran de golpe con la crisis de la pandemia, que si bien para Laura Martínez "no ha creado ninguna desigualdad nueva", "lo que ha hecho es acentuarlas". "Ha contribuido a esa reclusión de las mujeres en el hogar, en un espacio cerrado y muy privado, a agravar la violencia machista en el interior. No creo que las mujeres seamos un colectivo, somos la mitad de la población, pero ya éramos un grupo de población muy precario, ya estábamos trabajando en profesiones precarizadas. Ya estábamos en malas condiciones, ahora lo que son es peores", ha advertido.

FEMINISMO CON PERSPECTIVA DE CLASE

La periodista rechaza un "feminismo a medias" que pretenda "cambiar solo las circunstancias de las mujeres más o menos privilegiadas, que sea un feminismo que solo sirva para empoderar, hacernos a todas empresarias y olvidar todo lo demás".

"Para mí, el feminismo tiene que tener una perspectiva de clase, no vale subir a una y que las otras se queden en el suelo recogiendo esos trocitos de cristal que rompemos las otras. Tener una perspectiva interseccional, no puede haber un feminismo racista, por ejemplo, o un feminismo solo para las clases altas", defiende.

Con el 8M como otro telón de fondo, Martínez critica que el Día Internacional de las Mujer se convierta en una fecha en la que "todos las empresas y todos los ayuntamientos se visten de morado aunque el resto del año estén haciendo recortes".

En este sentido, subraya que, "como el feminismo es un movimiento que ha cogido muchísima fuerza en los últimos años, es un atractivo para empresas y para partidos políticos que intentan monopolizar esa visión vaciándola de contenido". "Al final, el capital lo fagocita todo y coge esa parte que le interesa", denuncia.

Más allá de los mensajes por el 8M, Laura Martínez reivindica que los poderes públicos pueden contribuir "a distintos niveles". "Hace falta dotar de medios a los servicios públicos para generar una educación, para crear una red de cuidados que libere a las mujeres de esa carga, porque los cuidados no pueden ser una carga, tienen que ser una acompañamiento de la vida para hacerla más digna", reivindica.

DIGNIFICAR LOS CUIDADOS

En este sentido, defiende "dignificar los cuidados" y "dotarlos de cierta protección o valor económico, que no sea algo que haces gratis por amor sino que tiene que ver con las condiciones de vida". "Hay que atraer a los hombres a los espacios de cuidados y hay que hacer una red pública de cuidados que los sostenga, porque no pueden ser una carga, no pueden ser algo que se haga siempre desde el hogar. No puede ser que las mujeres tengamos que soportar una doble jornada laboral".

También aboga por dotar de "más medios al poder judicial para que sean juzgados especializados los que juzguen la violencia sexual y machista". A nivel municipal, reclama "crear redes de colaboración entre municipios para tratar la violencia machista desde todos los frentes" y "redes de apoyo en lo servicios sociales".

También sugiere "jornadas que ayuden a las ciudadanas y a los ciudadanos a ser conscientes de cómo se reproduce la violencia y cómo combatirla, herramientas por ejemplo para aprender cuáles son los derechos laborales y cómo puedes actuar en caso de una vulneración de ellos". En definitiva, "poner más medios para que la violencia en todas sus formas no sea una cosa que esté en el ámbito privado", ha señalado.

Por otro lado, en 'Desde la trinchera' se incide en que "queda mucha cultura por conquistar". Martínez reclama la "paridad en la representación de todos los ámbitos de la vida, y que las cuestiones feministas no sean etiquetadas exclusivamente en una sección de 'las mujeres hacen cosas'", ha detallado. Así, critica "esa etiqueta de 'literatura de mujeres' como si la universal fuera la de los hombres y nosotras fuéramos chicas contando cosas de chicas que no le interesan a nadie".

También insiste: "No puedes dedicar un cachito de tres minutos de tu programación inicial al feminismo y que los 75 restantes sean una misoginia".