Orígenes del Mercado Central - MERCADO CENTRAL
VALÈNCIA 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Mercado Central de València celebra el próximo domingo, 15 de marzo, 98 años desde que abrió sus puertas al público el 15 de marzo de 1928, según ha informado el centro en un comunicado.
Las mismas fuentes han apuntado que el Mercado Central "no solo se ha convertido en un emblema de la ciudad, del que los valencianos presumen sintiéndolo como un mercado propio, y en un importante motor económico. Es una comunidad con mucha vida y un lugar de encuentro donde vendedores y clientes conversan, intercambien recetas y acaban llamándose por su nombre".
Más de 1.000 trabajadores madrugan para saludar cada nuevo día levantando la persiana en sus 250 puestos de venta --de los que más de la mitad son de productos frescos, recolectados pocas horas antes--, donde se pueden encontrar 20.000 productos como fruta, verdura, pollo, carne, pescado, comidas para llevar, vinos, productos gourmet, frutos secos, congelados, salazones y cualquier recipiente para cocinarlos en casa.
El Mercado Central de València recibe cerca de cinco millones de personas y factura cada año más de 1,5 millones de euros de compra no presencial, adaptándose a los clientes que, por horario o por otros motivos, compran por teléfono, web, App o WhatsApp, pudiendo luego optar por la entrega de la compra en su casa o recogerla hasta las 21 horas en el punto de Consigna Frigorífica del que dispone el mercado en su sótano.
Su apuesta por las nuevas tecnologías ha permitido incorporar la compra on line e implantar servicios como el de Entrega a Domicilio. "Es un mercado pionero en la compra centralizada, que ha ido incorporando instalaciones --como la sala de lactancia-- e impulsando medidas y servicios para facilitar las compras a sus clientes, como carros de compra, aparcamiento público y seguridad 24 horas", han dicho.
Es un mercado presente en todas las redes sociales, con más de 11.000.000 de impresiones totales en 2025. Y también en los medios de comunicación.
La Asociación de Vendedores del Mercado Central, que gestiona el recinto con un equipo comprometido de 12 trabajadores que prestan servicio a vendedores y clientes, ha impulsado múltiples proyectos, afrontando momentos muy complejos, como las diferentes obras en el edificio, la urbanización del entorno o la pandemia, "sabiendo adaptarse a cada situación y actualizarse para dar respuesta a las nuevas demandas ciudadanas sin perder el carácter de mercado tradicional, como comercio de proximidad al por menor de alimentación, que lo hace único", han dicho.
"A punto de cumplir 100 años, el Mercado Central está más vivo que nunca", ha afirmado Merche Puchades, presidenta de la Asociación de Vendedores, quien en este aniversario ha expresado su "agradecimiento a quienes forman parte del día a día del mercado: clientes, vendedores, compañeros, colaboradores, proveedores, instituciones, medios de comunicación y a nuestros compañeros de viaje de Confemercats, Confecomerç y METRAE-Confederación de Mercados Tradicionales y abastos de España".
LOS ORÍGENES DEL MERCADO
El espacio que actualmente ocupa el Mercado Central de València fue el emplazamiento habitual de los mercados ambulantes hasta que, en el mismo lugar, se ubicó, en 1839, el Mercado Nuevo, un mercado descubierto que a finales del siglo XIX mostró ser claramente insuficiente para la ciudad. Por este motivo, el Ayuntamiento de València convocó dos concursos para la construcción del nuevo mercado.
En el concurso de 1910, ganó el proyecto de los arquitectos Alejandro Soler March y Francisco Guardia Vial, que modificaron en 1914. La obra la terminaron, en 1928, los arquitectos Enrique Viedma y Ángel Romaní. Alfonso XIII protagonizó el acto protocolario con que se iniciaron los derribos.
El 24 de octubre de 1910, con una piqueta de plata dio varios golpes en el muro del número 24 de la plaza del Mercado. El 23 de enero de 1928, se inauguró el actual edificio del Mercado Central, con una gran comida benéfica, a la que se invitó a 1.400 personas necesitadas a las que se sirvió un plato de paella, otro de pescado, postre, agua y vino, y entre las que se repartió una tonelada de fruta. El 15 de marzo de 1928 el Mercado Central de València abrió sus puertas al público.