Actualizado 27/10/2017 14:18 CET

Los Premios Jaime I advierten de que "ya hay una generación perdida" y exigen más y mejor gestión de la financiación

Premios Jaime I 2017
FUNDACIÓN PREMIOS REY JAIME I

VALÈNCIA, 27, (EUROPA PRESS)

Los seis ganadores de los premios Rey Jaime I de este año han coincidido este viernes en advertir de que "ya hay una generación perdida" de científicos en España y que urge "una verdadera decisión política" para dotar a la investigación española no solo de más financiación sino también de una modernización de las estructuras que permitan una mejor gestión para ser "más eficientes".

Los premiados han ofrecido ese viernes una rueda de prensa con motivo de la entrega el próximo lunes de estos galardones, en la que han constatado que en España hay "un desinterés crónico" por la ciencia y no se le reconoce la rentabilidad que genera.

Así, el premio de Medicina Clínica, Josep Dalmau, por su investigación en enfermedades de cerebro causadas por mecanismos inmunológicos inducidos por el cáncer, ha señalado que "ya hay una generación perdida" porque muchos de los investigadores que se han ido fuera no regresarán. "No soy optimista si no hay continuidad entre las generaciones", ha advertido.

Dalmau, que ha desarrollado parte de sus investigaciones en EEUU, ha apuntado que la falta de financiación es común en todas partes, pero en España el problema es "la falta de interés por la ciencia y la integración". De hecho, España, ha comentado, tiene menos Premios Nobel que países no ya de Alemania, sino Italia, Bélgica, Holanda, o Israel, lo que significa que "no hay interés".

La premio en Economía Carmen Herrero, galardonada por sus investigaciones en problemas sociales y haber creado nuevos departamentos y centros de investigación en Alicante, ha aventurado que puede que haya una generación perdida "no por que no haya sitio" sino porque las plazas "se ocupan por quienes no deben".

Asimismo, ha criticado que durante la crisis se "ha repartido muy mal la escasez" de financiación ya que "al dar un poquito a todo el mundo se ha hecho mucho daños a proyectos punteros". En ese sentido, ha constatado que el problema no es solo el "recorte importante" de la financiación sino también los tiempos de adjudicación ya que se tarda "muchísimo" en resolver las becas y los equipos no pueden esperar tanto en saber si tendrán fondos para proseguir sus proyectos.

Del mismo modo, el premio Investigación Básica, Fernando Martín, ha coincidido en que el problema "más acuciante" es "retener" a los jóvenes investigadores ya que se "ha echado del sistema" a la generación de entre 35 y 40 años.

Martín, galardonado por fundar el campo de attoquímica teórica que permite calcular el movimiento de los electrones y por tanto la predicción de reacciones químicas, ha advertido de que la ciencia no se puede permitir la pérdida de conocimiento entre una generación y otra.

Por su parte, la premio Nuevas tecnologías, Susana Marcos, reconocida por sus estudios en imagen y diagnóstico ocular que han llevado al desarrollo de nuevas lentes intraoculares y la detección de patógenos oculares, ha lamentado que en España "falta decisión política" y considerar a la investigación "una inversión".

Marcos ha reclamado a la Administración una voluntad "más firme de financiación" y una agilización de las estructuras que permitan facilitar las contrataciones, así como a los centros de investigación como mejorar la gestión de los fondos para ser más eficientes.

Asimismo, la premio Protección del Medio Ambiente, Anna María Traveset, ha reclamado un cambio de la política científica porque no tiene sentido en invertir "tanto en becas" para formar a jóvenes que el sistema no los puede incorporar.

Traveset, que ha recibido el premio por sus aportaciones al conocimiento de la biología reproductiva de especies vegetales amenazadas y a la ecología evolutiva de las interacciones planta-animal, ha reprochado que en España "no se da suficiente importancia" a la ciencia y no se crean plazas.

Prueba de ello, ha ilustrado, es que en el CSIC la edad media de los científicos titulares es de 50 años lo que prueba que la ciencia está "envejecida" y el futuro "no es muy brillante".

PRESENCIA DE MUJERES

La edición de 2017 ha sido la primera con cuatro mujeres galardonadas. Al respecto, las premiadas han apuntado que debería ser la normalidad dado la presencia de las mujeres en la ciencia. La premio Emprendedor, Alicia Asín, ha lamentado la cantidad de titulares que dan las cuentas cuando "el talento no tiene género".


Por ello, ha reclamado llegar a un punto de normalidad en el que "no fuera noticia la paridad o no de los premiados".

Asín ha señalado que cuando eligió la carrera de ingeniera informática las mujeres eran un 30% y ahora apenas llegan al 10%.Por ello, ha evidenciado la importancia de estos galardones para dar visibilidad al trabajo de las científicas y que los referentes de las chicas no sean solo "las modelos, las mujeres de o las celebrities'.

El premio le ha sido concedido por su empresa Libelium dedicada al diseño y fabricación de sensores inalámbricos para las ciudades inteligentes que permiten detectar humo y avisar a los retenes de bomberos, o detectar en los campos las cantidades de abono y agua que se requieren en función de las condiciones ambientales. El premio lo reinvertirá en crear un maletín para monotorizar las constantes vitales para universalizar los servicios sanitarios en la población rural y en países en desarrollo.